domingo, 21 de marzo de 2010

¡Para que narices salí! ... O no jeje

Bueno, una noche de lo más normalita, nada como esperaba. Vamos, que me tomé una cerveza y a dormir. Bueno, ya se sabe lo que tiene una cervecita, que llama a la segunda y esta a su amiga la tercera y te vas a la camna a las 7 de la mañana :)

Toda fue de lo más raro ya que el mejunge de gente que nos juntamos era lo más parecido a un zoológino humano: Poco a poco me fui desplazando a la zona 0, donde nunca tuve que ir pero al pisar dicho territorio comanche
me absorvió y cogió un color .. de todos los colores. El maldito local es el Traveller's Bar, en la esquina que hay a 50 metros del hotelillo
. Allí conoicí a una tailandesa de lo más simpática y divertida, nada que ver con las que te tiran del brazo y te llaman guapo sin mirarte a la cara, porque también las hay normales. Alli estuvimos tomando cervecita y ella una mezcla de lo más raro. Tu me invitas, yo te invito, tu me invitas, etc., hasta que nos echaron a la calle porque cerraban. Ya fuera apareció su prima la de Albacete y nos estuvimos echando unas risas los tres.

Hasta aqui todo normal, sólo 2 colores y son las 3 de la mañana. Les dió por comer padthai, que es el plato típico tailandés que cada uno hace a su manera, y debió de ser incomible porque se pasaron con el picante y hasta ellas se quejaban. En ese momento hizo entrada triunfal un coreano (hacióse llamar Lovely con ese careto) con su amigo israelí (un tal Itaci), y joder ¡ya somos 4 colores!. El payo ranger coreano dice que ahi mismo hay una discoteca que cierra a las 6, que está muy bien y para no hacerle un feo decido acompañarles, no vaya a ser que se pierdan de camino.

Curioso es que en esa discoteca, de cuyo nombre no quiero acordarme, con la entrada de tres pájaros te regalaban una botella de whisky con cola y limón. Supongo que nos la dieron para que les pasara bien la comida a las tailandesas. Y venga pa'dentro que va, jejeje.

Más risas, unos bailes de esos que me marco que dejo asombrado al personal y salimos fuera a fumar, ya que aqui empieza a ponerse de moda la tontería de los Smoking Area. Todos fuera riendo, éramos un poco el centro de atención de la discoteca, en una zona al aire libre y apareció la guindilla del pastel, o más bien el melón, porque el tio era enoooooooorme. Un curioso personaje de Papúa, con su típica pinta papuesa que se nos acercó porque decía que quería pasarselo también bien. AL rato aparecieron dos hermanas suyas, su primo y su prima, que curiosamente también eran de Albacete. Vamos, que éramos 5 colores y 10 personas, de ahí lo del zoo. Siguió la noche con más de lo mismo, risas y más risas. ¿De Papua he dicho? Si, es que en la vida había conocido a nadie de allí y en un momento eran cinco enooooooormes tiparracos de lo más divertido
.

Las 6 y nos cierran. Yo me niego a seguir al coreano y sus discotecas. No soy el único y me parece que acaba de nuevo con su colega israelí
. Las tailandesas a lo suyo con otro padthai, no aprenden las tías.

Hasta aquí puedo leer por culpa de la cerveza.




Hoy por la mañana, me levanto como puedo y hala, a la embajada española. Mientras espero, leo prospectos de la embajada muy cachondos "Estamos para ayudarte. Estamos para solucionar todos tus problemas administrativos. Patatin, patatán" Joder, que son funcionarios y lo de trabajar no es lo suyo, y lo de ayudar menos aún. Vamos que me dicen que me espabile, que no pueden hacer nada y que mucha suerte. Serán, serán, bueno, me voy a ahorrar llamarlos hijos de puta porque las pobres restitutas no tienen ninguna culpa.

La tía de la ventanilla con horchata en las venas me da un papel para que me vaya a la Oficina de Inmigración, y pienso "¡Pero si no soy panchito y esas oficinas son para ellos!". Esa oficina está a escasos 25 Km de la embajada.

Cuando voy a abandonar la embajada, se me despide un tío en español que me dice "A mi tampoco me solucionan nada aqui y al tio que estaba antes que tu menos aún". Me hace gracia no ser el único y me dice que si tomamos una cerveza cuando él acabe. ¿Por qué no? Tampoco tengo nada que hacer hoy. Le espero, se encabrona con la de la horchata en las venas y nos bajamos a tomar una cervecita, bueno yo empiezo con zumos de naranja y comida para hacer estómago. Resulta que el amigo Iñaki, natural de León y residente en Menorca esta aqui por negocios y emoezamos a hablar de todo un poco. Su amigo conoció a una de esas tailandesas que te llaman guapo sin mirarate a la cara y aún ahora (las 00:00 hora local) aún no ha aparecido. El caso es que el también tiene que ir a Inmigración a nada, porque no voy a contar que no hemos hecho nada en inmigración más que perder tiempo y dinero. Al final nos hemos hecho coleguillas y hemos pasado el día arriba y abajo por Bangkok.

Tenía previsto irme a Koh Tao mañana por la mañana peero, resulta que mañana es Nochevieja, a la china, por lo que me quedaré un par de días más a disfrutar de esa fiesta en ChinaTown.

A dormir que ya es hora

Hasta la próxima entrada

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