sábado, 24 de abril de 2010
Día de pesca
7:30 de la mañana. Beep beep. Me llega un mensaje. Es Narit, mi amigo tailandés que me envía un SMS para decirme que si queremos ir a pescar con él hoy. Al momento le llamo para confirmarle que sí, pero me dice que será a las 4 de la tarde. ¿Para qué entonces me envía el aviso con tanto tiempo? Bueno, supongo que para que nos organicemos el día acorde al nuevo plan.
Me hace mucha ilusión que cuente conmigo para volver a salir en barco, y aún más para ir de pesca. La última vez lo hice con uno de mis mejores amigos, Tomy y fue en L'Atmella de Mar, el verano pasado. Como no tenemos equipo de pesca, le digo que qué me hace falta y me comenta que va a ser pesca a mano, no con caña.
Mientras Bénédicte se queda en la piscina del resort disfrutando de sus vacaciones, me subo a la moto y voy dirección Nathon, la capital de Samui a buscar el equipo en una tienda que me han dicho. De camino veo una de las miles peluquerías (tantas como centros de masaje) que hay en la isla y decido que es buen momento para cortarme el pelo. Mi calva parece que se va recuperando poco a poco pero aún clareo por la coronilla un poco y con el pelo bien corto, al 1 de máquina, se disimula mejor. El carril bus que tengo en la parte superior también queda más oculto con la rapada. Tras el paso por la peluquería, con masaje cervical, de cabeza y espalda incluido por 130 Baths, voy dirección a la tienda de pesca. Allí me atiende en principio una señora que sabe tanto inglés como yo tailandés, por lo que lo mejor es que espere 5 minutos a que llegue su marido. Éste si que habla bien inglés y por lo que veo en las muchas fotos de la tienda es buen pescador. Para no errar en la compra, llamo a Narit y le digo que le comunique al vendedor dónde vamos a pescar y cuál es nuestra intención en cuanto a peces se refiere. El Archipiélago de Koh Samui (Koh Samui, Koh Pha Ngan y Koh Tao) es bastante famoso por su pesca, aquí se hacen competiciones internacionales. Entre los dos preparamos 3 aparejos de pesca, yo creo que los anzuelos son demasiado grandes, teniendo en cuenta la vida submarina que suelo ver, pero no voy a discutir con nadie y menos sobre pesca.
A las 4 llegamos al restaurante de Narit y él está preparando la barca para salir. Esta vez no viene Jim, pero si un nuevo extranjero llamado Kenneth. Este chaval ha venido de viaje de novios de su padre, recién casado con una chavalita bastante más joven y guapa que él. Casi se podría decir que hace mejor pareja con el hijo que con el padre pero ya se sabe que "Poderoso caballero es Don Dinero". Son noruegos y su color blanco de piel lo puede confirmar perfectamente. Kenneth aparece bastante borracho pero por suerte no grita ni molesta nada, cada vez que hace algo un poco fuera de tono él mismo se disculpa, a veces con demasiada frecuencia y sin tener por qué, pero normal dado su estado de embriaguez.
Al fin salimos a la mar y cuando apenas llevamos 3 minutos de travesía nos damos cuenta de que nos hemos olvidado algo esencial para pescar: el cebo. Media vuelta y al restaurante donde recojo una bolsa con sepia para engañar a los peces. Ésta está cortada en trocitos tan pequeños que si pica algún pez, es porque está completamente ciego ya que se ve más el anzuelo que el cebo. La primera parada la hacemos frente a una de las esquinas de la isla, donde está el hotel que pertenece a la lujosa cadena Six Senses. Desde este hotel pueden ver desde el amanecer hasta el anochecer, tiene que ser precioso… y muy caro. Ni una sola señal de picada y decidimos cambiar de escenario. Al oeste, a apenas 300m tenemos una isla prácticamente desierta.
Desconozco el nombre de esta isla, pero sólo tiene un pequeño embarcadero y un bar. Éste trayecto me pide Narit que lo haga yo, vamos que gobierne el barco y encantado de poder hacerlo. La barca no es que esté en su mejor estado ya que el acelerador no es progresivo. Tiene un recorrido largo hasta que notas que se mueve y de ahí hasta gas a fondo hay tan sólo 2 o 3 centímetros, por lo que amarrar se convierte en un buen reto que logro solventar sin ningún percance. Allí volvemos a intentar pescar, otra vez sin suerte, Tengo dos picadas pero se llevan la comida y la tercera se me enroca el pez y no logro sacarlo por lo que tengo que cortar el hilo muy a mi pesar.
No ha habido pesca, pero la tarde nos regala una de las más bonitas, si no la más, puestas de sol que recuerdo aquí. No voy a comentar nada sobre el atardecer, las fotos lo dicen todo.
http://picasaweb.google.es/maurodion/Pesca20042010
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lunes, 19 de abril de 2010
La llegada de Bénédicte
España 1 – Francia 1. Ese es de momento el resultado de las visitas que tengo. No está nada mal en dos meses y medio de escapada.
Cuando salí del guesthouse dirección al aeropuerto, me negué a coger uno de los taxis que rondan por Koh Samui. Piden demasiado por un corto trayecto así que a la que pasó un taxi-bike, me subí con él. Es un taxista pero que va en scooter y es mucho más barato. Pagué tan sólo 100 Baths, contra los 400 que pide un taxi normal por el mismo recorrido de apenas 4km. De la misma manera que había desaconsejado a Bénédicte que contratara los taxis del resort, que le pedían 2.000Baths por ir a buscarla al aeropuerto y sólo pagamos 400 los dos.
Esperándola en el aeropuerto, pedí información a los trabajadores de en qué salida debía esperarla si llegaba de Bangkok y todos me decían la misma salida, pero cuando salí a fumarme un cigarro localicé otra salida y pensé que era mejor, ya que saliera por la que saliera debía de pasar por ésta segunda. Suerte la mía ya que al final apareció por la que nadie me había indicado, sus caras no me daban ninguna seguridad, ya empiezo a saber cuándo están seguros de algo y cuándo no. Al fin apareció por la puerta de salida y un gran abrazo nos unió como dos buenos amigos que hace dos años que no se ven.
Ella venía vestida de turista total y con el color de piel de los turistas recién llegados. En seguida le dije que nada más llegar al resort debía cambiarse y que no se preocupara del color, que rápido se pone uno moreno en este país.
Tras media hora de espera, al fin nos avisaron para que subiéramos al taxi que nos iba a llevar hasta el resort que ella ha contratado. Un espectacular lugar de vacaciones, nada que ver con lo que estoy acostumbrado últimamente. Aquí hay agua caliente siempre, nunca se va la luz, la oferta de canales de TV es amplia y en diferentes idiomas y lo más curioso es que apenas hay insectos ni lagartos que dicen geeeeekoo. En realidad es como si estuviera en otra Tailandia diferente a la que yo vivo. Esa primera tarde le negué hacer la siesta por muy cansada que estuviera, y que respetara los horarios de las comidas, es la mejor medicina para no sufrir JetLag. Así que nos quedamos vagueando por las piscinas toda la tarde y cuando se ponía el sol fuimos a darnos un masaje. Ella no quería el tradicional Tai-Massage, pero una vez lo probó se quedó encantada de cómo es durante y después como uno se siente. Una cena en el restaurante nos animó a ir a descansar, ambos lo necesitábamos.
A la mañana siguiente, alquilamos una moto por el resto de los días que estaremos en Koh Samui y nada más obtenerla, nos lanzamos a la isla, a darle una vuelta completa. Hacerlo no nos llevó más de 2 horas y media, y eso que paramos a comer en Chaweng, lo peor de la isla para estar de vacaciones pero una bonita playa para ver. Cómo no, al pasar por Bo Phut paramos a ver a Nerik y cenar en su restaurante. Siempre amables sus camareros y él, con la espectacular vista de la que nunca te cansas.
El día 17 quedé con mi amigo Iñaki, aquel que conocí dos meses atrás en Bangkok y que ha vuelto por temas de negocios, aunque de momento lleva unas semanas dándose una vuelta por todo el país a la espera de ver que pasa en Bangkok y los problemas con los camisas rojas que la están liando más de lo debido. Por suerte aquí no nos enteramos de nada de eso, seguimos viviendo en nuestra república bananera (o cocotera más bien diría yo). Fuimos a comer al restaurante de siempre, ya que quería presentarle a mi amigo, que tiene muchos contactos y le pasó el teléfono de alguien de Bangkok que quizás pueda ayudarle. A parte de la alegría de verlo, me regaló un libro en español que se acababa de terminar, se llama "Quemar los días", de James Salter. Me dijo que se parecía a este blog, ya que es la vida de quien lo escribió pero empezando desde pequeño, cosa que me niego a hacer ya que bastante cuesta hacer memoria con lo pasado en uno o dos días, como para acordarme de toda mi vida ahora, … y escribirlo. La verdad es que da gusto leerlo porque o bien está muy bien redactado o está muy bien traducido, o ambas cosas, pero en apenas 60 páginas que llevo me ha estresado un poco. Demasiada información y nombres en tan poco rato y sólo tiene 14 años por donde llevo leído. Supongo que conforme se vaya haciendo mayor irá cogiendo más calma y será más ameno. Iñaki me dijo que no pudo dejar de leer hasta el final, y así lo pone en las críticas, pero ya veremos, le doy un voto de confianza. Cuando nos despedimos de él, Nerik se acercó como de costumbre a mi mesa, que ya tengo una reservada para mi, y nos invitó a pasar la tarde del día siguiente en su barco a la que accedí sin dudarlo un instante.
Otra mañana tranquila y soleada despierta en Koh Samui. Vamos a pasar otra mañana más en el lujoso resort a la espera de que llegue la hora de ver la Formula 1 y en cuanto acabe nos iremos a dar la prometida vuelta en barco. De camino a Bo Phut, paramos primero a recoger mi ropa de la lavandería y posteriormente en el 7Eleven a comprar unas cervezas ya que así hemos quedado el día anterior. Al llegar al restaurante Nerik aún no ha llegado con el barco y Bénédicte y yo nos metemos en un sastre que nos han recomendado para que ella se haga unos trapitos. Cuando el vendedor me dice que si quiero un traje a medida, mi respuesta es rápida y obvia "No gracias, este es mi nuevo traje desde hace casi 3 meses: bañador y camiseta".
El paseo en barca es al final sólo por la bahía de enfrente, ya que el barco llevaba tiempo sin ponerse en marcha. Somos 4 a bordo, Nerik, Bénédicte, Jim y yo. Jim es un amigo americano de Nerik, de edad imposible de determinar pero rondará los 60 años más o menos. Según nos cuenta (y por su planta lo parece) fue modelo fotográfico por los años 60 ya que conoce muy bien ciudades y hoteles de Madrid y Paris, a parte de otras ciudades. Después le tocó ir a la guerra de Vietnam donde era piloto de helicóptero y cuando ésta acabó, se quedó a vivir en Koh Samui y de aquí no ha salido nunca más. Cobra pensión de excombatiente y con eso tiene una vida la mar de tranquila y buena. Es un tío muy cachondo y conoce buenas cosas de Tailandia como trucos para evitar el salir continuamente del país para renovar visado, etc. Tras comprobar quela barca funciona, lo único que hacemos es quedarnos a bordo de ella, viendo el atardecer sobre la preciosa bahía de Bo Phut. Al finalizar, volvemos al restaurante y cenamos todos juntos. Una espectacular tarde más en inmejorable paraje.
Hasta la próxima entrada
sábado, 17 de abril de 2010
A por 15 días de merecidas vacaciones. La salida de Koh Tao
Levantarme tras el día de Songkran no fue diferente a cualquier otra mañana, ni tan siquiera más difícil. A pesar de que la cabeza pidiera un poco más de descanso, los insectos y los gallos cantan y no entienden de estas celebraciones. Las cortinas claras siguen dejando pasar la luz por las ventanas y los que se encargan de arreglar el jardín de la comunidad utilizan sus escobas y artilugios mecánicos de limpieza sin contemplaciones al alba. Otro hermoso y caluroso día amanece en Koh Tao pero hoy tengo una misión que cumplir, y es coger el catamarán que me llevará a Koh Samui ya que mañana llega mi amiga de Paris, Bénédicte. Una compañera de mi antigua empresa que viene a pasar sus vacaciones a Tailandia conmigo.
Recojo todas mis cosas de la casa, las meto en las mochilas y llamo a Chris Ciosk, para ver si él me puede guardar una de éstas que no la voy a necesitar durante el viaje. Antes de partir hacia su casa, paso a ver al propietario de mi casa y como me ha dejado estar 3 días más de lo contratado, le doy la botella de whiskey Laphroaig que me había dado mi vecina días atrás. Queda muy poco pero él valora con una gran sonrisa el gesto.
Bajo, cómo no a Blue Wind a comer y a conectarme a internet un rato. Casi llegando me encuentro a David que se estaba yendo a su casa y decide acompañarme en la comida. Hoy hemos intimado un poco, la verdad es que me caía muy bien el chaval, pero conociéndolo te das cuenta de la bellísima persona que es y el porqué está haciendo su particular "BrainOver". Al rato, cuando ya habíamos acabado de comer, aparece Marina y se une a nuestra mesa. Marina es una de las personas que más aprecio en Koh Tao, siempre sonriendo y dispuesta a ayudar y compartir y esta vez se ofrece a acompañarme al puerto para que coja el catamarán. Comentamos entre todos el día anterior entre risas y quejas sobre alguno de los nuestros, que no sabe beber y se sale de la línea de los que queremos convivir aquí, pero bueno, sólo le pasa cuando se pasa bebiendo. Antes de marcharnos, paro a devolverla moto. Hace unos días me la encontré en el suelo del Lotus Bar, y por una pequeña rascada en el guardabarros delantero y otra aún más pequeña en la cesta me piden 6.000 Baths (138€), le digo que si está loco, pero realmente es lo que pone en el contrato ya que están estipulados los precios de cualquiera de las reparaciones. Al final consigo dejarlo por 2.500 B alegando que le he visto muchas veces que no cambia los plásticos, si no que los pinta él mismo y que además soy amigo de Stephan y de Andy. A regañadientes acepta mi oferta y todos tan felices, bueno yo no demasiado pero es lo que hay.
Al llegar a puerto con Marina, me encuentro con Tony, un sueco muy cachondo que vive en Oslo que conocí días atrás en el Choppers y que va de camino a Koh Pha Ngan. Me comenta que se marea en los barcos y que qué pienso del catamarán. Le digo que es el que menos se mueve de todos, que prácticamente es como ir sobre raíles, y cierto es siempre y cuando todo vaya bien. El nuestro llega con media hora de retraso, pero aquí ya se sabe, "no worries, no hurries", o lo que es lo mismo, sin preocupaciones ni prisas. Al fin subimos y conseguimos un par de asientos en la zona buena, con aire acondicionado y TV. Al empezar la marcha, veo que el navío va dirección al norte, siendo nuestro destino sur realmente. Se para, gira, avanza unos pocos metros y se vuelve a parar. En ese momento, los raíles por los que suele desplazarse se convierten en una pequeña montaña rusa si hay olas, y hoy las tenemos enormes, de un metro como mucho. Pero dentro parecen mayores. Da la sensación de que vamos a volver al puerto pero no, nos lanzamos camino al sur y al rato se vuelven a parar los motores. Y así sucede otras cuatro veces antes de llegar a Koh Pha Ngan. No creo que haya sido su mejor viaje en barco pero tampoco ha sido desesperante. Lo malo es que la información de lo que pasaba nos la daban en tailandés y ningún tripulante fue capaz de traducírnoslo. Tampoco ninguno de los otros viajeros locales.
El siguiente trayecto hasta Koh Samui fue sin contratiempos, directo y rápido, en apenas media hora. Al llegar al puerto, nos separaron en diferentes taxis que nos distribuyen por las zonas de la isla. Una pareja de alemanes, Ed y su novia de impronunciable e imposible de escribir ya que realmente era Turca, me preguntaron por unos bungalows en Bo Phut. Les dije que desconocía dónde estaban pero que si buscaban algo barato y mejor que una cabaña, que me acompañaran a donde iba a alojarme yo, en el guesthouse donde estuve en mi anterior visita a esta isla. Accedieron a mi recomendación. En el que yo quería no había habitaciones libres pero si en el de al lado, y que por cierto estaba mejor aún y por el mismo precio. Me preguntaron por algún sitio para cenar que fuera bueno y barato. Mejor aún, os voy a enseñar uno que es bueno, bonito y barato. El restaurante de mi amigo Nerik, el tailandés propietario de aquel bonito restaurante que conocí. Al llegar, un saludo efusivo y un abrazo les demuestra que es de confianza y que nos conocemos. Nerik me dice que está contento porque cumplo mi palabra. Hoy no tiene ni cocineros ni camareros, pero se ofrece a ir a buscarnos la comida a otro restaurante y traérnosla sin coste alguno. Tras la cena, hablamos con él un rato y nos fuimos a tomar una cerveza antes de ir a dormir, ya que al día siguiente ellos se levantan a las 5:30 de la mañana para ir al aeropuerto y yo a las 8 para ir a buscar a Bénédicte. Intercambio de móviles por si nos volvemos a ver uno de estos días por Tailandia.
Hasta la próxima entrada
viernes, 16 de abril de 2010
Songkran (13 de abril)
¡¡Happy Songkran a todos!! , o lo que es lo mismo, ¡¡Feliz Año Nuevo Budista!! Y es que en 4 meses ya llevo 3 fines de año. El de España, y dos en Tailandia, uno el chino que ya comenté cuando llegué aquí y ahora este otro. Sin lugar a dudas me quedo con el más divertido de todos, éste último llamado Songkran.
No es exclusivo de los tailandeses, si no que es para toda la comunidad budista.
Sabía más o menos de que iba a ir la fiesta, pues todo el mundo habla muy bien de ella pero un poco pequé de pardillo. Cuando me levanté por la mañana, tenía toda la ropa por lavar y decidí ir a la lavandería. Cómo iba a imaginar que hoy no me lavarían la ropa si aquí parece que se trabaje 24h, pero en realidad me hicieron un favor. Iba demasiado "de domingo" para el día que es. Pensé que ya que era año nuevo, sería lo mejor sacar mis mejores galas del armario, o sea pantalón corto y camisa de manga corta (cuando voy de bonito sin pasarme la diferencia está en que en lugar de pantalón uso bañador con la camisa), pero al negarme el limpiar mis camisetas, volví a casa. Llegando me encontré con Chris, mi vecino y amigo y me dijo que qué hacía así vestido, que me había pasado a buscar por casa para ir a la gran fiesta y le extrañó el no verme. Su vestimenta realmente era acorde al evento: bañador, flotador en la cintura y pistola de agua. Nada más. Así que me en cuanto llegué a casa, me despojé de mis ropas, me puse bañador, chancletas y camiseta (groso error el de la camiseta y las chancletas) y me lancé camino al sur de la isla, a Fishis's Burguers (así se llama y así lo escribo), donde había quedado con él, Nicky, Jo, Laura, y unos cuantos más.
Nada más pasar la lavandería de antes, a escasos 200 metros de mi casa, me pararon unos tailandeses que estaban en medio de la calle y lo primero que hicieron fue rociarme con agua y con harina, completamente mojado y manchado de blanco acabé tras el primer encuentro, ahí decidí quitarme la camiseta y ponerla bajo el asiento, con las chancletas. Un poco más abajo, tras otras dos paradas conseguí llegar a P's Shop y ahí pude armarme con una gran escopeta de agua para estar a tono con el resto de habitantes y turistas. En la misma puerta pude cargarla de agua para defenderme de los ataques de … TODA LA ISLA. Aquí la guerra de agua es de todos contra todos, no hay equipos ni nada que se le parezca, y eso es muy divertido. Cuando al fin llegué al encuentro con mis amigos, tras innumerables paradas y contraataques, en la hamburguesería hicimos un brunch (breakfast y lunch = desayuno y comida todo en uno) bien cargado de grasa para aguantar bien el día, ya que bien me han dicho que las Shingas nos van a acompañar durante todo el día, ya que la fiesta empieza a las 9 de la mañana y termina cuando te vas a casa. Tras comer un poco nos juntamos todos en la puerta del Fishis's para hacer nuestra particular guerra contra el resto de los que pasaban por la calle. Pistolas en mano, palanganas o cualquier otro artilugio que te sirva para mojar es bien usado, incluso granadas de globos de agua pudimos usar. Parando a cualquiera que pasara, ya fuera andando, en moto, en quad o en coche, a todo se le tira gua sin contemplaciones de ningún tipo, y por todo el mundo es bien recibido el líquido elemento sobre su cuerpo. Lo más valorado es buscar alguna parte seca, como pueda ser bajo la gorra, ir al mostrar cómo se logra humedecer esa parte, los gritos y vítores son lo que silencia cualquier otro sonido. El propietario nos dijo que estábamos gastando 10.000 (diez mil) litros de agua por hora, una barbaridad pero lo puedo creer, éramos unos 20 pistoleros sólo en esa hamburguesería. Los bidones de agua estaban por toda la isla, en la puerta de cualquier comercio había gente dispuesta a parar y mojar. A parte de harina, y esto sólo lo hacen los tailandeses, te paran y te pintan con colores rojos, azules o blancos, pero que se van con el agua. Lo malo es la olor, que es como refrescante y fuerte a la vez. Ves tú a saber qué es realmente.
Tras dos o tres Shingas, decidimos partir hacia Sairee Beach, nuestra zona al norte de la isla. Nadie quiere conducir borracho y lo mejor es desplazarse antes de que eso ocurra. Allí la fiesta cambió un poco ya que las pistolas se recargaban con demasiada facilidad en el agua del mar y las cervezas y cubatas (para quien quiera beberlos con whiskey o vodka tailandés ahí están) son más fáciles de conseguir. Además acompaña la música de todos los bares y lounges de playa con lo que se convierte en otra gran fiesta nocturna de playa, pero esta vez con casi toda la isla en nuestra zona.
Ha sido un gran día y mejor noche. ¡Happy Songkran!
Hasta la próxima entrada
domingo, 11 de abril de 2010
Snorkel Test Party
Snorkel Test quizás sea necesario explicarlo. Party todos sabemos qué significa.
Esta fiesta se hace cada vez que un estudiante para DiveMaster aprueba sus exámenes y pruebas físicas. En cada centro de buceo se hace de una manera diferente y depende del Maestro de Ceremonias encargado de cada fiesta también puede variar en las pruebas a realizar.
En New Way Diving, he vivido ya dos de estas y han sido bastante parecidas. Los tres de ayer fueron Chris Ciosk, Laura y Jo.
La ceremonia de graduación empieza con una introducción por parte de alguno de los instructores, en la que da la enhorabuena a los estudiantes y se eligen los ayudantes para las pruebas. La primera prueba consistió en subirse en un taburete en la playa, y beberse una cerveza a la pata coja en el menor tiempo posible. Quien pierde es el primero en hacer la siguiente prueba y así con el resto de las mismas. Todos creíamos que Chris acabaría primero, ya que suele beberse bastantes zumos de cebada cada día, pero contra todo pronóstico acabo último.
La segunda prueba fue beberse 3 chupitos del horrible vodka tailandés y hacer alguna payasada, como bailar en el caso de Chris, hacer un pase de modelos con las aletas puestas, como hizo Jo o un curso de navegación avanzado como le tocó a Laura. Ella se puso unas gafas de buceo con las lentes tapadas y tenía que moverse hacia atrás, moviendo el culo e intentando con el sonido localizar a sus dos compañeros.
La tercera y que da nombre al evento, consiste en ponerse los tres las gafas de buceo tapadas, con el tubo de buceo (snorkel) y en la punta una botella de agua abierta por el fondo. Se les vuelve a sentar en el taburete y se les pasa todo un bucket (cubata de litro) para que se lo beban lo antes posible. Debe de ser asqueroso ya que más de uno acaba siempre vomitando, pero claro está que lo malo que es el alcohol aquí y que ya llevan algo más dentro del cuerpo de las anteriores pruebas. Por suerte yo no he tenido que hacerlo al habérmelo sacado en España y ser alumno único.
Si ayer hubiéramos hecho apuestas no creo que hubiera ganado nadie ya que fue Laura la clara ganadora de todas las pruebas, sin duda alguna.
Para acabar, y sin que él lo esperara, se le hizo la misma última prueba a Chris Pearson, que en aprobó su IDC (Curso de instructor) hace unas semanas y se va a ir en unas pocas semanas. Una lástima, es un buen tipo y buen amigo y vecino.
Todo esto lo hicimos en FIZZ, un lounge bar de playa. Después todos al Lotus Bar a acabar la buena noche.
El próximo acontecimiento es mañana por la noche, que tenemos el Songkran, el Año Nuevo Budista. Aquí en Koh Tao se celebra como en Premia de Mar, con una gran guerra de pistolas de agua. Por lo que nos han dicho, gracias a estos días de fiesta, puede que haya una tregua en Bangkok entre el ejército y los Camisas Rojas y así puede que ayude a la reconciliación de ambas partes que todos esperamos.
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miércoles, 7 de abril de 2010
Dos meses después…
Hace tan sólo dos meses que salí de casa y parece que haga mucho más tiempo en realidad. Debe de ser que me he adaptado con rapidez a esta nueva vida.
Monotonía no es la palabra que mejor puede describir lo que hacemos aquí a diario a pesar de que sean muchos los días que nos movemos por los mismos lugares.
Monotonía sería si me estuviera aburriendo y nada más lejos de la realidad.
Monotonía sería si siempre me saliera con la misma gente. Bueno, esto es casi del todo cierto, pero no es con quien empiezas la noche si no con quien la acabas. Esto es lo más parecido a abrir unos Donettes pero con Shinga. En cuanto la pides, lo más fácil es que te pongas a hablar con el que está sentado en la barra o en la mesa de al lado. Si es ella, y si es guapa, se alarga más en el tiempo. Estoy muy contento con mi mejora con el inglés y ya puedo notar mucho el cariño de mis nuevos amigos de Koh Tao, las conversaciones y las coñas tienen mucho mejor nivel que dos meses atrás.
Ahora mismo estoy de nuevo en Blue Wind Resort. Un precioso lugar al que Marina, Anna y yo ya le llamamos "La oficina". Empieza a ser un buen punto de encuentro entre los amigos de New Way Diving, para evitar siempre estar en la tienda pasando calor. Las vistas desde aquí son espectaculares. Estamos en la parte superior del bar-restaurante. Bajo nosotros tenemos la arena de la playa que se junta con el mar a escasos 10 metros. El agua empieza con un color blanquecino y suele haber unas 2 o 3 personas vagueando, tumbados, relajándose en la poca profundidad del principio de la preciosa playa. Justo donde empieza a cambiar el color del agua, a unos 25m, reposan los taxi-boats que te pueden dar una vuelta a la isla, llevarte a una cala en concreto o trasladarte a Koh Pha Ngan, la isla más cercana. En ese punto el color es más oscuro debido a las rocas que están en el fondo, un fondo de 2 metros en lo más profundo. 100 metros más allá, donde están anclados los barcos de buceo y pesca el color del agua se torna de un azul turquesa, nítido y claro. Esa tonalidad es realmente indescriptible y las fotos no lo pueden mostrar con exactitud, sólo viniendo aquí se puede disfrutar de tan bonito color que forman el agua, el fondo marino y la luz del sol. La estrecha franja turquesa da paso a un horizonte azul marino sin más vistas que el mar para empezar a subir hacia el cielo blanquecino que casi parece transparente.
¿Por qué "La Oficina"? Porque es donde ellas dos pasan largas horas traduciendo, que es su trabajo, y yo estoy empezando a desarrollar un CRM (Customer Relationship Management) con SalesFroce. Voy a intentar venderles una aplicación a los centros de buceo de la isla, y quién sabe si fuera de ella también, para que puedan llevar un control sobre el personal, barcos, material, clientes,.. ya que en la actualidad lo hacen todo a papel y el que está más modernizado lo hace con Excel. Mientras vuelvo de nuevo la cabeza hacia el mar, Marina se me queda mirando y me dice "No me digas nada, lo sé. Cada día es más bonito que el anterior". Qué acertadas palabras para el momento.
Una de las cosas que estoy haciendo aquí desde que llegué, y que casi nunca había podido hacer en España es nuestra famosa SIESTA. Casi a diario me permito la licencia de echarme a dormir por 2 o 3 horas, cuando el sol más aprieta y se hace imposible estar en la calle, a no ser que estés buceando y la calurosa agua de 30ºC te ayuda a sentirte mejor.
Hoy, tras dos meses de mi escapada, quiero daros las gracias a todos por seguir mi blog, escribir comentarios y enviarme emails alentadores. A veces me siento un poco presionado cuando me exigís que escriba más, pero al final lo que hace es animarme a continuar escribiendo casi a diario. Veo que tengo a mi familia y muy buenos amigos que me siguen continuamente y que quieren saber de mí en la distancia. MUCHAS GRACIAS.
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lunes, 5 de abril de 2010
Cambios
Y al fin llegó el día de hacer cambios en la isla. Lo que he hecho ha sido moverme de un centro de buceo al otro.
Ahora llevo unos días sin poder bucear. El otro día, volviendo de Mae Had, la capital de la isla por llamarlo de alguna manera, era por la tarde y ya no llevaba las gafas de sol que forman parte del equipamiento del buen motorista tailandés, yendo a la "Velocidad absurda (*)" noté como algún insecto me golpeaba en el ojo. Claro está que aquí los bichos pesan medio kilo y me han dejado el ojo izquierdo dolorido. Al principio tuve molestias bajo el agua y ahora el doctor me ha dicho que esté tres o cuatro días en casa, evitando el agua del mar y coger la moto sin gafas (no me dice nada del casco). Dos tipos de gotas cada cuatro horas y a ver si mejora. El doctor se pensó que podía haber sido de alguna pelea, por el estado de mi ojo, pero cuando le dije lo que pensaba que podía ser, asintió como si no fuera el único a quien le hubiera pasado esto. Lo tengo rojo por dentro y por la noche lo noto hinchado, pero parece que las gotas del doctor hacen su efecto.
Mi primera inmersión con Buddha View me ha gustado mucho. Al fin y al cabo hemos hecho Chumpon Pinnacle y Twins (Twin Peaks), dos habituales de la isla. De todo el grupo de buceo 5 hemos hecho Fun Diving (Buceo por diversión) y así ha sido. Chumpon nos ha regalado una visibilidad de casi 20 metros, cosa bien rara ese lugar, pero ha servido para que al fin pueda hacerme la idea de cómo realmente es. Y es mucho más profundo de lo que había visto hasta ahora y con más vida. Normalmente iba a bucear allí con la esperanza de ver de nuevo a los Tiburones Toro, pero la suerte del principiante sólo sirve una vez y fue la primera que buceé allí, ya nunca más se supo de los escualos. Pero por suerte ahora ya sé qué otras cosas puedo observar y con buena visibilidad es otro fascinante lugar para tenerlo en cuenta.
La segunda fue en Twins. Suele ser bonita pero agobiante ya que en ocasiones hemos estado hasta 10 botes en la misma zona y eso se hace impracticable. Esta vez éramos unos 5 o 6 botes, y los Fun Divers decidimos hacer una nueva ruta, fuera de la habitual del lugar. Nos dirigimos hacia la costa de los islotes Koh Nang Yuan, que en realidad son dos islas unidas por un brazo de mar a escasos 200m al Noroeste de Koh Tao. Uno de los buceadores cogió la bolsa en la que metemos los equipos de buceo para trasportarlos hasta el bote, y la usamos para hacer limpieza submarina. Entre todos recogimos bastante basura, unas 3 o 4 cosas cada una. Yo recogí una cinta de cassette, pero fue imposible saber si era de Los Chunguitos, Nat King Cole, psicofonías de algún pirado de "Crónicas Marcianas" o lo más seguro teniendo en cuenta el lugar, alguna copia realizada en un Radio Cassette de doble pletina. El caso es que esa tecnología está bastante desfasada y entre que hay que limpiar y evitar que la gente que pueda ver el fondo marino en unos años pueda pensar que pertenece a algún ser del espacio exterior o volverse loco intentando saber para qué servía, y lo peor de todo y más acertado, que somos unos guarros. Volviendo de hacer de barrenderos, he visto cosas nuevas bajo el agua. Un rombo azul que aún no sé que hace ahí abajo, y una estatua de un león-lagarto raro, de unos 4 metros de largo, pero que tiene la cabeza y la cola en el suelo, lo único que se mantiene en pie es el cuerpo. Algún día le haré fotos para poder colgarlas, pero para eso necesito cámara subacuática.
Siguiendo con cambios, Marina la instructora italiana me invitó a cenar a su casa. Sus dos vecinos, Hanna la australiana y su compañero de casa se habían marchado pocos días atrás y ahora está habitada por dos franceses y un inglés. Los dos franceses hablan entre ellos en español, él con acento madrileño y ella argentino, excepto cuando se enfadan que lo hacen en francés. El inglés es un chaval muy majo que se define como hippie aunque no entiendo muy bien qué hace en esta isla si dice que no le gustan los buceadores y aquí somos más del 80%. Marina hizo Sushi para cenar y para ser la primera vez le quedaron excelentes, parecía que hiciera mucho tiempo que sabía preparar el plato típico japonés. Los franceses prepararon papillot de algún pescado de la isla que no puedo traducir ni recordar, pero que les quedó para chuparse los dedos también.
En la página principal de BrainOver, www.brainover.com cuelgo un mapa de Koh Tao, para poder localizar los sitios de los que voy hablando.
(*) Nota del autor: Basado en la película "La loca historia de la guerra de las galaxias" o "SpaceBalls" de Mel Brooks
Hasta la próxima entrada
viernes, 2 de abril de 2010
Cine, cine, cine, más cine por favor
Le hemos cogido gustillo a ir al cine. Aquí hay bastantes locales de playa que por la noche ofrecen películas al aire libre. Nosotros nos hemos hecho asiduos de uno de ellos, donde el camarero es bastante cachondo y la comida bastante buena. En pocas noches hemos visto Avatar, Ágora, una muy chorra que no recuerdo el título, la nueva de Sherlock Holmes y La Playa. Ésta última la he visto por primera vez aquí. Siempre pensé que era la típica película del náufrago pero que esta vez no se quedaba solo, pero para mi sorpresa, Leonardo DiCaprio hace una buena película y nada que ver con lo pensado. Era curioso como todo lo que pasaba desde su llegada a Bangkok y hasta que llega a la isla donde transcurre la película nos era a todos los que estábmos viéndola muy familiar. En Bangkok todo transcurre en Khao San Road y después, a pesar de haber estado rodado en Koh Phi Phi era como si pasara en Koh Tao o en alguna isla cercana ya que en un momento de la película van a Koh Pha Ngan de compras.
En el país de las copias, no iba a ser menos para las películas. Hubo uno de los días, que le preguntamos a nuestro amigo el camarero cuál era la película del día siguiente y querían volver a poner Avatar, le recordamos que hacía 3 días que la habían proyectado y nos enseñó todas las que tenían para que eligiéramos. Todo son DVD del top-manta, lo que aquí no se esconden de la policía y las venden en cualquier tienda de la esquina sin problema alguno.
Es una buena alternativa a las tardes sin planes y mucho mejor que pasar por Choppers a aprovecharnos del happy hours (2x1 hasta las 8 de la tarde) con las cervezas, delo que unos cuantos ya estamos más que cansados. Y para mi incluso me sirve para mejorar con el inglés. Poco a poco voy notando la mejoría y alguna de esas películas ya la puedo ver y comprender casi al 100%, excepto con Sherlock Holmes que ´me costaba bastante entender las conversaciones de los actores.
No deja de ser otro lugar donde conocer gente. A diferencia de los cines de las ciudades, aquí cenas mientras ves la película y si la mesa que te ha tocado no tiene buena visibilidad o te tapa algún árbol, buscas otro ángulo libre y te tumbas ahí. A partir de ese momento, si hablas o no con quien tienes a tu lado es cosa de cada cual.
La salida del cine tiene casi visita obligada en el Office Bar, ya que pasas por delante del bar con la cerveza más barata de la isla y suele apetecer una antes de ir a dormir, puesto que la película empieza a las 7:30 y a las 9:30 como mucho ya han acabado y es un buen punto de encuentro. A partir de aquí uno elige: casa o Lotus Bar, el chiringuito con música comercial de la playa, donde los perro-flauta mueven los palos y las bolas con fuego haciendo malabares.
Hasta la próxima entrada