martes, 30 de marzo de 2010

El mundo es un pañuelo

¿Cuántas veces habremos dicho esa frase? Soy incapaz de recordarlas pero ahora tengo la certeza de que es apropiada en muchos casos.

Hace unos días, fuimos al cine al aire libre Anna, Marina, John y yo a ver Avatar mientras cenábamos. Para los amantes de esa película, quedaros con la versión 3D, ya que en 2D no es ni la mitad de buena. Al acabar decidimos tomarnos una cerveza para no irnos a dormir a las 10 de la noche. Al llegar al Office Bar, el mejor bar de la isla con diferencia por su ambiente y sobre todo por su música (tienen un cartel de FUCK FULL MOON PARTY y FUCK TECHNO MUSIC). No habíamos pedido aún la primera Shinga, cuando David el francés loco, nos presenta a dos chavales españoles que estaban con él y unas francesas que David conocía y ellos también.

Tras la típica pregunta de "¿De dónde eres?", le respondo "De Valencia ¿y vosotros?", "De Barcelona" me dicen. La siguiente pregunta suele ser obvia y es "¿Pero de dónde de Barcelona?" y aquí llega lo bueno "De Premia de Mar" me dice uno de ellos. ¡Coño! Tengo que encontrarme a dos de Premia en Koh Tao, a no sé cuantos mil kilómetros de distancia, en una isla de 25km2 y unos 50.000 habitantes entre turistas y locales.

Seguimos hablando largo y tendido, Shinga en mano claro está y resulta que uno de ellos es amigo de un, ahora ya hombre, niño que conocí hace muchos años, cuando yo era novio de su hermana mayor cuando él sólo tenía 7 u 8 años. Más allá de este punto en común, continuamos con la agradable charla, entre risas y más risas, y me dieron los apellidos de una amiga (o novia no sé) de uno de ellos que les había dicho que sus padres tenían al hijo de unos amigos por Koh Tao viviendo, pero la referencia era de Premia de Dalt y eso nos despistó a los 3 hasta que hablando de mi antiguo trabajo me dijeron "¡Tienes que ser tú, eres informático y hemos visto tu blog y queríamos contactar contigo". No hizo falta que me llamaran, ya nos hemos conocido. Resulta que claro que los conozco, son Ángel y Amalia, e incluso conocí a su hija hace unos años en las Fallas de Valencia. Ella quiere hacer un poco de mochilera por lo que me dijeron un día desayunando, y por si lo lees ¡MUCHAS ANIMOS, VALE LA PENA!

El mundo es un pañuelo, ¿verdad?

Cuando nos decidimos a irnos del Office Bar, fuimos a los bungalows de los franceses, a tomar unas cervezas y lo bueno es que estaba a escasos 150 metros de mi casa. A destacar una imagen que nos impacto a los tres y que aún se oyen las risas 3 días después. El novio de una francesa, de origen tunecino y que está muy mal de la cabeza (típico que se toma 2 cervezas y grita y la lía), nos quiso impresionar y cuando pensábamos que se había ido a dormir nos aparece sólo con sus calzoncillos blanco satén, aguantando la respiración para intentar mostrar músculos y con una bolsa de plástico en la huevera para aparentar lo que no tenía, jajjajajajajajajajajaja, le llamamos Marco Paquetini. Lo mejor es que Mario, el amigo de Adrian (los dos chicos de Premia) oyó incluso cuando se rascó el ruido a bolsa de Pryca. Con eso tuvimos más que suficiente para irnos a dormir, y creo que el chaval lo necesitaba más que nosotros.

A la noche siguiente, invité a Adrian y Mario a tomar un whiskey a casa, para que vieran donde vivo y poder hablar un rato tranquilos, sin pensar en inglés y sólo con nuestras coñas y nuestros temas. Bueno sería que ellos mismos definieran el Mauro's Cocoon, del cual se quedaron prendados y se relevaban para usarlo. Cuando me pasen las fotos las colgaré, hay dos especialmente buenas. Una de Adrian en el cocoon y otra de Mario "Gekko". Cuando las subas se sabrá el porqué.

No nos fuimos a dormir demasiado tarde ya que a la mañana siguiente teníamos que bucear los tres. Adrian ya es OW (Open Water) pero Mario quería saber qué es esto de bucear e hizo el DSD (Discover Scuba Diving). Le ha encantado y ahora entiende por que quien lo prueba se engancha. Hicimos dos inmersiones y estoy muy contento con él, ya que se defendió muy bien con las habilidades y no era complicado llevarlos. NO así con el grupo de franceses, que lo mejor se podían haber quedado en casa ya que nos dieron más trabajo del habitual. Tanto es así, que incluso David que asistió en la inmersión también, debajo del agua me hizo el gesto de que estaba sudando la gota.

Estoy muy contento de haberlos conocido, son un par de ejemplares muy majos, que vienen de darse un paseo por la India de 2 meses y con los que he congeniado enseguida. Nos veremos, no sé dónde, pero los volveré a ver.


 

Hasta la próxima entrada

viernes, 26 de marzo de 2010

¡Por Tutatis!

Los dioses están dejando caer el cielo sobre nosotros. Desde anoche cuando llegué temprano a casa poco más allá de las 10, que no ha dejado de llover. La fuerza con la que lo hacía ayer fue lo suficiente como para que dejara de escuchar la música lejana de los chiringuitos nocturnos, lo más seguro es que les obligara a cerrar. Ha continuado toda la noche hasta ahora mismo que lo está haciendo con mucha fuerza. He intentado salir a mi cocoon a escribir pero es imposible. Ni estando a cubierto puedo evitar el mojarme ya que el viento cambia con mucha frecuencia y se mete en mi terraza por los laterales.

Cuando ha aminorado un poco he visto salir a Chris con su traje de lluvia, se nota que lleva tiempo y ya tiene equipo completo para todo, que se iba al curso de IDC. A pesar de su equipamiento no dejaba de ir encorvado y tiene que haber notado las gotas de lluvia como agujas clavándose sobre so ropa. Al rato ha salido otro vecino con el mismo equipo a lanzarse a la carretera.

Viendo desde las ventanas de mi casa, puedo ver el cocotero de enfrente como tiene las ramas completamente hacia abajo, le es imposible mantenerlas firmes por la presión del agua. Así le pasa al "Árbol de Ambiente" y resto de cocoteros que puedo ver. Tampoco es que aquí tumbado en mi cama este libre del agua, hay unas 3 pequeñas goteras que cada minuto dejan caer alguna que otra avisando de la imperfección de la construcción, de tan sólo 1 año.

Hoy no hay concierto. Los insectos están callados. Sólo de vez en cuando se escucha caer con más fuerza el agua o algún que otro trueno que hace retumbar las paredes y ventanas. Esto es como el cuento de los tres cerditos. Yo por suerte estoy en la de ladrillos. Pero el propietario de todo esto duerme en una de cañas y ramas. John en un bungalow de madera. ¿Cómo lo deben de notar ellos? En breve me voy a armar de valor, voy a ponerme el traje (o sea el bañador), y voy a bajar a verlo. Hemos quedado a las 10 para desayunar y en la medida de lo posible no quiero faltar a mi cita. Me está yendo muy bien pasar días arriba y abajo con mi buen amigo el escocés, IT de profesión como era la mía y de edades parecidas, porque sólo hablo en inglés y cuando erro me corrige y me va enseñando palabras y expresiones muy útiles. Según me dijo anoche, en dos o tres semanas estaré para comerme la isla, avanzo muy bien con el idioma. Qué contento estoy.

Si he empezado con una frase de Asterix, lo que acabo de hacer ahora es una de Jaimito. Me he dado una refrescante ducha, me he aplicado mi desodorante…. ¿Para qué? Si en cuanto salga se me va a caer el mar encima. Las costumbres son las costumbres y somos animales de. Creo que voy a guardar el portátil en su mochila, protegerlo tanto como pueda y bajar a Sairee Beach. Además me ha invitado a las 12 a ver un video en NWD con comida tras el pase. Quiero verlo y recoger mis cosas de buceo que tengo por la tienda. Después, a ver la clasificación de F1 en Choppers. Ahora ya no tengo amigos que les guste la Formula 1 pero alguno haré mientras lo veo. Hay bastantes "Alonsistas" en esta zona, en la primera carrera hubo muchos aplausos y silbidos tras la victoria.

Estoy en Blue Wind resort otra vez, otra vez con John. Ha cesado de llover pero nos han dicho que tenemos para dos días más. No hay problema, aquí te pasas el día en remojo. La marea ha subido, hoy la arena de la playa apenas tiene 3 metros, de los 15 habituales. A pesar de la lluvia caída y del fuerte viento que ha hecho no hay olas y los barcos han salido con sus pasajeros a bucear como si nada pasara.


 

Hasta la próxima entrada

Day off




Ayer hice público que cambio de centro de buceo. A partir de ahora estaré en Buddha View Restort. Es el más grande de la isla y también uno de los tres IDC Center que hay. Los IDC Center es donde puedes conseguir el título de instructor, un paso adelante en mi nueva carrera bajo el mar. Cuando se lo comuniqué a Will, entendió perfectamente que cambiara ya que en BV podré empezar desde ya a ejercer de DiveMaster hasta que consiga el siguiente título, bucearé gratis y podré asistir a las clases para ir cogiendo el ritmo del curso en inglés. Será todo un desafío para mí pero me veo con ganas y capacitado para hacerlo. Quizás me lleve más de un mes que es lo que dura el curso pero después de hablar con ellos me lo permiten sin problemas. Cuando lo hice público por la noche a la gente de New Way Diving me dijeron que me echarían de menos pero no es una despedida, esta isla es muy pequeña y si sigo viviendo donde lo estoy haciendo ahora pasaré cada día por delante de ellos, y con lo bien que he estado durante este tiempo no voy a perder la amistad seguro.

Tras esta decisión, lo que no voy a hacer es ir a bucear con NWD más hasta que acabe el curso, por lo que hoy me lo vuelvo a tomar de descanso. Esta mañana había quedado con John para desayunar en su resort, el Big Blue. Hoy vuelvo a desayunar macedonia de frutas con yogur y muesly. Es un lugar casi diría que perfecto. Estamos a escasos 10 metros del agua, en una terraza chill-out, tumbados en los típicos cojines que te apoltronan nada más te acomodas. Es una zona de descanso con excelentes vistas al mar, donde vemos pasar una y otra vez los barcos que llevan a los buceadores a las diferentes zonas de inmersión. También llegan y se van taxi-boats con turistas de paseo y algunos bien cargados con maletas. Estos últimos son los que llegan de Koh Pha Ngan. La diferencia entre coger uno de estos para desplazarte entre islas y hacerlo con los Express-boat o Catamaranes es que estos son un poco más caros pero te dejan en la cala o playa que les indiques. Tú eliges: comodidad y precio Vs rapidez e incomodidad. Según como me quedo con lo segundo.

Ahora acabamos de pedir la comida. Un extranjero que se ha acercado a nuestra mesa me ha recomendado un plato que lo ha definido como exquisito. Es Taggliatele con pollo y salsa de queso y curry de la India. Me lo acaban de traer y la pinta es muy buena. Lo está. Es bueno hacer caso de la gente con la comida. De hecho no puedes comer todos los días comida tai y poco a poco voy localizando diferentes menús.

Como y escribo. Como y miro la Formula 1 por internet. Nos acompaña una música que me he bajado apropiada para el lugar. Brazilian Lounge. John se acaba de dar un baño y yo hare lo propio en cuando acabe de comer. Estamos a la espera de que quede algún sitio libre en la parte de arriba. Allí además tienes ventiladores que refrescan y espantan a las moscas, que es lo único malo del lugar.

Esperaré hasta las 5 que tengo que ir a hablar con Darius y Mark de cómo organizarnos, o más bien yo, y veremos que depara la noche. Quizá la empiece probando el whiskey Laphroaig, uno de mis favoritos, que ayer por la noche me regaló mi vecina. Desconozco su nombre y menos aún porque es tailandesa, pero de todas maneras se lo agradezco enormemente.


 

Hasta la próxima entrada


 


 


 

Moscas

miércoles, 24 de marzo de 2010

Despertares

Despertarse en la roca es por lo general al empezar a salir el sol, sobre las 6 de la mañana. Tanto da la hora a la que te hayas ido a dormir, la luz entra por todas las ventanas de mi casa y las finas cortinas son incapaces de bloquear la fuerza con la que luce. Pero aunque por alguna de aquellas fuera un día nublado y oscuro, de despertarme se podrían encargar los gallos del propietario de la finca o la multitud de insectos que durante el día hacen sonar sus patas. Los primeros sólo lo hacen durante 2 o 3 minutos anunciando el inicio de la jornada y después callan, como creo que lo hacen en el resto del mundo, son más las gallinas las que no cesan de cacarear ni un solo momento, animales somos todos al fin, tanto da la especie, compartimos mucho más de lo que pensamos.

En cuanto a los insectos, es curiosa la manera que tienen de hacerse notar. Es un sonido casi musical, al que desde mi hamaca ya me he acostumbrado y muchos días me ayuda a dormir la siesta o descansar. Hay unos que no paran de emitir sonido, es como la base de batería de una gran banda musical. Al momento se anima otra especie con un sonido más fuerte, como callando a los primeros pero sin llegar a conseguirlo del todo. Un "crick crick" estridente anuncia la llegada de la gran marea. Ésta no es más que un gran alboroto de otro tipo de insecto, que parece como un tsunami acercándose, a muchos más decibelios que los anteriores y arrasando el sonido antes oído. Suele llegar por el sur y desaparece por el norte, durando en total no más de 20 segundos el arrase. Una vez desaparece el gran bullicio, volvemos a empezar con la batería y el resto de instrumentos insectiles.

A todos estos sólo los calla uno: Gekko. Cuando pregunté que qué animal era el que por las noches hacia "gueee koo gueee kooooo", me contestaron que era Gekko. Al principio pensé que era como un yeti o "el coco" que habitaba Koh Tao y se encargaba de mandarlos a todos a dormir, pero resulta que eso es lagarto en inglés. Por casualidad emite el mismo sonido que su nombre indica, o no. Pero cierto es, que cuando llega la noche empieza a emitir ese sonido y ya no se escucha nada más que a él, y a sus amigos que desde otros lugares le responden. En ese momento cambiamos el sonido de los insectos por el de los gekkos, que toman el relevo durante toda la noche, hasta que hartos de comerse a los bichitos matutinos, o exhaustos de guekear toda la noche, descansan hasta la tarde siguiente.

Mientras escribo me balanceo en mi cocoon. Frente a mi tengo un cocotero que creo que deberían quitarle ya los cocos, aunque seguro ellos entienden mejor que yo de eso pero es que alguno lo veo abierto ya. Pegado a éste hay otro árbol, que desconozco pero debe de ser el mejor Árbol de Ambiente de la zona porque se pasa el día lleno de mariposas de todos los tipos. Acabo de descubrir una nueva que tiene la forma y color verde de sus hojas. Las hay otras negras con manchas rojas y una cola que vuelve a ser ala pero la usará como timón. Amarillas lisa. Amarillas a topos. Acaba de pasar una blanca seguida de una naranja, pero ésta última tenía el sentido de la orientación un poco mal, su vuelo era peor que el del resto de mariposas. La blanca es realmente rápida.

Sigo balanceándome y me miro a los pies. Ya los tengo como casi todo el mundo que lleva aquí bastante tiempo. Endurecidos por debajo, con callos y con bastantes cortes que a pesar de ir curándolos, siempre les aparece un nuevo compañero, y lo peor que casi nunca recuerdas dónde te lo has hecho, pero seguro que son en el barco, ya que ahí es donde acostumbro a ir descalzo y te mueves entre cuerdas y salientes. Ir descalzo por la calle lo he dejado. No es que sea incómodo, porque te acostumbras rápido, es que quiero conservarme un poco y no estropear mis lindos pies. Qué mal lo pasaría aquí un fetichista.

El sol un día más brilla con fuerza, sólo dos pequeñas nubes puedo ver en todo el cielo, y aunque todavía lo tengo a un metro de distancia, ya puedo notar la rabia con la que calienta la isla. Son las 10 de la mañana y va siendo hora de ducharme e ir a hacer el particular desayuno-almuerzo-comida de las 11. Me he acostumbrado a este ritmo y creo que es bueno. La cena suele ser a las 6:30 o 7 por lo que no te vas a dormir con la barriga llena ni haces la digestión nada más empezar a dormir. Eso te permite levantarte por la mañana con energía. Koh Tao pone el resto.


 

Hasta la próxima entrada

martes, 23 de marzo de 2010

Koh Tao Music Festival

Pues eso mismo, durante estos dos últimos días ha habido un gran festival de música en Koh Tao. Han venido los mejores grupos de música pop, DJ's, rock y reggae de Tailandia a tan esperado evento por todo el mundo. 48 horas de música, comida internacional y entretenimiento para todas las edades.

Para mí era completamente nuevo el evento, pero tanto los tailandeses como los que ya llevan aquí viviendo años son dos días especiales. Tanto que todos los comercios cierran pronto y al día siguiente de la última noche apenas hay bares abiertos, sabedores de que los habitantes y visitantes necesitan relajo. Y ciertamente valía la pena asistir. Por unas horas hemos dejado atrás el buceo, la misma gente de siempre, la comida tailandesa y se ha reunido toda la isla en un mismo recinto. Lo malo es que estaba de camino a mi casa, y cuando me retiraba por la noche aún podía escuchar la música y el alboroto desde mi cómoda hamaca o habitación. De todas maneras, estaba lo suficientemente lejos como para que me molestara, más sino me ayudaba a dormir como si estuviera recibiendo un masaje y la música me ayudara a dormir.

Al recinto se accedía por un túnel de papel, oscuro todo el pasillo excepto por unas pequeñas luces de neón ultravioleta que hacía que el color blanco se iluminara y fuera de color morado. En el mismo túnel había un pequeña entrada a una sección llamada "Save Koh Tao", en la que se veían expuestas diferentes fotos y acciones realizadas en la isla para mantenerla lo más cuidada posible. Cómo no podías comprar una camiseta con el logotipo y mensaje.

Una vez accedías a espacio abierto había dos zonas separadas. A mano izquierda una gran extensión dónde el 90% de la gente era tailandesa, el otro 10% éramos turistas chafardeando por unos escasos minutos. La música era siempre de algún conjunto que tocaba lo más parecido a nuestros antiguos guateques y la forma de bailar y pasarlo bien también se asemejaban, La comida en esta ala de la fiesta era sólo tailandesa y había zona de recreo para los pequeños, fuera la hora que fuera.

La zona destinada a los turistas tenía gran variedad gastronómica, siempre a precio similar al resto de días y locales de la isla y un gran escenario donde se iban realizando conciertos o eventos continuamente. Uno de los que vi fue la elección de Mr y Miss Koh Tao. Consistía en disfrazarse con lo que se encontrara por la isla, hacerlo lo mejor posible y soltar unas palabras al micrófono. Los premios, cómo no, estaban relacionados con el buceo ya que este concurso estaba organizado por un gran centro de buceo de la isla.

Nosotros quedábamos a alguna hora y poco a poco cenábamos, cuando alguien acaba se levanta y deja el sitio para que se siente otro amigo que acaba de llegar con su plato. Está bien cambiar de comida por unos días y realmente estaba muy buena. A partir de ahí, nos juntábamos cerca de un árbol, hacíamos un particular coro con nuestras pertenencias y cada uno a la suya o con sus amigos más cercanos. Lo mejor fue el grupo reggae y el mejor DJ de Tailandia, que lo hicieron muy bien y animaron a todo el personal. La peor parte de estas fiestas se la llevan los tailandeses. No es la primera vez (será la tercera) que veo como un tailandés que se ha tomado dos cervezas se vuelve agresivo. No saben beber y cuando lo hacen se vuelven violentos, lo mejor es mantener la distancia. Saben que juegan en casa y los que estamos aquí de paso o para largo tiempo no tenemos ganas de follón y lo mejor es dejarlos en paz. Aún así otro turista de 190cm que estaba a mi lado se llevó un puñetazo de un tai enano de no más de 150cm y se aguantó como un campeón. Está claro que quien quiere problemas los encuentra pero aquí tienes todas las de perder seguro y pelearse no lleva a ninguna parte en ningún rincón del planeta.

Mañana voy a descansar todo el día, así me lo he planteado. Quiero saber que es estar todo el día en casa, sin quedar con nadie y disfrutando de la tranquilidad y el sonido de la isla. Estoy seguro de que me va a gustar y repetiré a menudo. Al fin y al cabo es lo que he venido a buscar.


 

Hasta la próxima entrada

Thai-tanic


Ese es el nombre con el que bautizamos al taxi-boat que nos llevó a Shark Bay.

El día anterior, Susana, Iwona y "Chamac", el nombre pronunciado del marido de esta última, una pareja polaca muy maja y yo habíamos alquilado otro taxi-boat para ir a Mango Bay a hacer snorkel, que es bucear desde la superficie o sumergiéndote pocos metros sólo con gafas, tubo y aletas. Había sido un mediodía-tarde fantástico, en el que nos habíamos desecho de todo el equipo de buceo completo y queríamos disfrutar del lugar y sus aguas de manera diferente, pero sin dejar de estar relacionado con nuestra pasión. Lo acompañó una buena comida un esa misma bahía, en una excelente terraza con vistas y un día en calma así como el mar, que parecía un plato reflejando el sol sobre él.

De vuelta a la zona de NWD lo comentamos con unos cuantos de los amigos y nos organizamos para hacer otra excursión al día siguiente. La excursión esta vez era a Shark Bay, una preciosa bahía que conocí con Katrine, una rusa que vive en Koh Samui, días atrás. En esta bahía, si te adentras unos pocos metros hacia su lado sur, puedes estar nadando sobre tiburones de arrecife de punta blanca sin peligro alguno ya que están muy acostumbrados y no son agresivos.

El caso es que tras reunirnos a todos, nos dirigimos a Sairee Beach, nuestra playa de noche, y negociamos un buen precio con el taxista del día anterior. A ésta excursión se apuntaron además de nosotros cuatro John el escocés, David el francés, Andy el alemán y Hanna la sueca. Como siempre una macedonia de países.

Al salir de nuestra bahía y dirigirnos al sur, vimos que el mar estaba un poco más revuelta que en la playa, pero al taxista parecía en principio no afectarle demasiado. Era divertido ver como atravesábamos las olas con esa típica barca tailandesa, que tiene una sóla caña que se usa como timón y según la altura a la que la maneja da más o menos velocidad a la embarcación. Lo que empezó divertido acabó siendo un poco traumático para los polacos. Ella no lo pasó bien al ver que el taxista daba media vuelta y se refugiaba a 15 metros de la costa para que achicáramos el agua. No entendimos unos cuantos porqué se había puesto así, cuando es buceadora experimentada y la distancia a tierra tan mínima. Peor su marido que soltaba barbaridades en polaco por la boca mientras todos los demás reíamos y ayudábamos a sacar el agua para continuarla travesía. Al fin volvimos a ponernos de camino a Shark Bay, entre olas y vaivenes del bote. Nada peligroso por cierto ni por nosotros ni por la barca. De ahí el nombre de Thai-Tanic.

Una vez el taxista nos descargó en tierra playera, nos dijo que se esperaría a que acabáramos de hacer de las nuestras para llevarnos de vuelta, que no tenía tiempo para hacer más viajes hoy y no quería gastar más gasolina. Era la 1 de mediodía y habíamos acordado con él la vuelta a las 5 de la tarde. Así que cogimos nuestro equipo de exploradores de tiburones de arrecife y nos adentramos en el agua. La visibilidad era de 1 metro, 2 en las mejores zonas y decidimos abortar por hoy el intento. Había un bar muy bonito, con Shinga muy fría que nos esperaba. Allí pasamos la mayor parte de la tarde casi todos jugando a cartas y comiendo, mientras otros preferían intentar bucear por el lado norte de la bahía y otros descansar bajo la sombra de una palmera.

Para la vuelta, el mar nos ofreció tregua. No así David, que mientras estábamos todos relajados y sentados, cogió uno de los cabos de la barca, su puso las gafas y tubo y se lanzó al agua sin previo aviso. El barquero paró y preguntó que qué narices hacía, a lo que él contesto que quería ver el mundo submarino desde ahí. Le dijimos que se quitara de hacer tonterías, que no hacía ni falta ni gracia y que una tontería así podía acabar en tragedia. Al fin accedió, tras hablar con Chamac que era el que peor se había puesto. Era su vida, si se enredaba o salía disparado hacia la hélice era su problema, pero nos iba a dar la tarde a todos y no apetece. Una vez en el bote, intentó decirnos que tenía licencia especial para hacer eso: "¿Licencia para hacer el idiota a lo James Bond?", le pregunté, "Eso no existe y tú no tienes pinta ni cuerpo para hacerlo". Le había costado horrores volver de nuevo a bordo.

Volvimos a Sairee Beach y nos fuimos todos a cenar, que a las 6:30 ya tenemos hambre. Por la noche a tomar algo al Office Bar y comentar con el resto de la gente las aventurillas del día.


 

Hasta la próxima entrada

domingo, 21 de marzo de 2010

Curso de OW a Susana

¡Qué bien!, al fin ha llegado el día y tengo que ir a las 9 a buscar a Susana, mi primera visita de España desde que llegué hace ya … un mes, jeje. Pero me hace mucha ilusión. A las 8:45 cojo a uno de nuestros taxistas, que es nuevo del día y su inglés se extiende en dos palabras: "Hello" y "Good Bye" por lo que el camino al puerto es de lo más silencioso, la radio no funciona y no tenemos manera de comunicarnos. Al llegar al puerto, tengo una sensación extraña. No estoy yendo para ir a bucear si no que voy a la zona de llegada de pasajeros. Se debe de notar que no soy un turista recién llegado porque ya no me agobian con "taxi taxi", "Diving" o "bungalow bungalow". Voy decidido a buscarla, lo malo es que no se con cuál de las dos compañías que llegan a las 9 llega. Voy a la misma con la que vine yo y le digo a nuestro taxista que coja un cartel de NWD para que si llega con el otro catamarán lo reconozca. Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Ni llega en mi barco ni me entiende con el cartel, por lo que cuando ya todo el mundo ha bajado del que estoy vigilando salgo en su búsqueda en el otro y estaban uno a escasos 15m del otro sin verse y lógicamente sin el cartel. Un efusivo abrazo y le doy la bienvenida a mi isla.

De camino a NWD le pongo un poco al día y ella también de su llegada a Tailandia y sus planes a tres meses vista, que no están nada mal teniendo en cuenta el pedazo de viajecito que se va a marcar por Australia, con una amiga suya y su novio que es guía turístico del país. Van a realizarlo en una pick-up y a la más pura aventura. Me da bastante envidia lo que va a hacer, pero una corta ojeada a mí alrededor y de momento me quedo con lo que tengo.

Llegamos al centro de buceo y hablamos con Will. Las condiciones ya pactadas y casi sin dejarla respirar está ya alojada en un bonito bungalow, a 50m de la playa y viendo el primer DVD del curso que va a realizar, el OW de PADI (Open Water). La dejamos sola en una habitación para que lo vea, aunque de vez en cuando le doy una ojeada, está cansada, es la hora de la siesta y con poco se quedará dormida seguro. Su relación estos días va a estar un poco limitada, ya que tras ver el DVD tiene que estudiar el libro correspondiente y a la mañana siguiente tiene tests y prácticas en la piscina.

La verdad es que las prácticas en piscina son un poco agobiantes si eres primerizo en el agua, pero casi todo el mundo acaba haciéndolas, mejor o peor. Al final el curso lo hace con una americana y nos vamos los cuatro (Marina es la IDC que puede realizar el curso y yo la asistiré) a ver qué tal se les da. Donde no lo suele pasar bien la gente es el la habilidad de quitarte la máscara y seguir respirando por el regulador, casi siempre acabas tragando agua por la nariz las primeras veces y agobia. A esto hay que sumarle que la americana no hacía mucho caso o no entendía las indicaciones de Marina y con sólo preguntarle si estaba bien empezaba el ejercicio. Hubo un poco de caos pero nada a resaltar. Susana fue muy buena alumna y lo hizo muy bien, a pesar de que ella no se sintiera segura.

Al día siguiente teníamos ya las primeras prácticas en aguas abiertas. La primera de las inmersiones es por diversión, para que se acostumbren a la flotabilidad y vean el maravilloso mundo submarino de Koh Tao. Las dos salen entre excitadas y nerviosas pero ha ido muy bien. La segunda del día es más práctica, ha ido muy bien excepto por un pequeño problema con la máscara Katerine la americana, que al sumergirse le entra agua. Por su tranquilidad le doy la mía e iniciamos el descenso. Ya abajo le cuento a Marina lo que ha pasado y para demostrarles que la práctica del día anterior (y que van a realizar en breves minutos) es necesaria tenerla dominada, cambio la máscara que estoy usando por la que llevo de seguridad. Realizamos la inmersión y cómo no es espectacular. Las prácticas salen muy bien y estoy contento sobretodo con Susana, es muy aplicada y parece que les damos mucha confianza a las dos.

Día 2 en aguas abiertas. Esta ya es por la mañana, el videografo submarino nos acompaña para hacerles su DVD del OW y hay un poco más de cachondeo a la hora de realizar las reuniones pre-inmersión. Hoy van a tener que demostrar otra vez habilidades aprendidas en la piscina más un poco de navegación con brújula. Ésta ha sido la parte más divertida de todas. Para realizarla tienen que ir una con la brújula, marcar un destino y la otra cuenta 10 aleteadas y se dan la vuelta, la que cuenta tiene que sujetar a su buddy (compañero) de la botella. Susana empieza la práctica y nada como Mark Spizz, por lo que se deja a Katerine atrás sin darse cuenta. Como puedo cojo a la americana de la grifería y la arrastro corriendo para recoger a su compañera. La orientación ha sido buena pero se ha olvidado de ir acompañada. Volvemos al punto de partida y ahora empieza Katerine con la brújula. Tan concentrada iba la amiga que no se percató de la visita del amigo TriggerFish, que le propinó un bocado en la rodilla que le dejó los dientes marcados como si tuviera un reloj nuevo. Le entras un poco de pánico y lo percato. Asusto al animalillo haciendo ruidos y como puedo las llevo a las dos cogidas de las griferías de las botellas hasta el encuentro con Marina, que al vernos llegar no entiende nada pero se parte de risa, decía que parecía un perro pastor aunando su rebaño. Realizo una práctica más con Susana que no le ha gustado como le salía pero conmigo a la primera la hace. Ya sólo le falta aprobar el examen y será oficialmente PADI OW y podrá bucear en cualquier parte del mundo. Hemos acabado y quiero que Marina me diga que tal lo he hecho, le ha encantado como las he tratado, como he solventado cada ataque de pánico o nervios y me felicita. Estoy muy feliz.

Durante estos días también hemos salido a cenar y a pasarlo bien por la noche, pero con control que tenía que estudiar y teníamos que bucear. Ha sido una fantástica semana que le agradezco mucho a Susana

Las dos han dejado comentarios en el libro de visitas del centro de buceo y son muy halagadoras.


 

Hasta la próxima entrada

Ya tengo casa

Bueno, lo de buscar casa es relativamente fácil excepto si estás buscando algo realmente bueno. Me pongo manos a la obra, cojo mi moto para dar unas cuantas vueltas a las zonas de la isla que más me gustan. No hay que ir a ninguna de las dos agencias inmobiliarias de Koh Tao, tienes que ir casa por casa preguntando precio y opciones. Las opciones suelen ser la electricidad y el agua a parte, pero eso depende de los propietarios, quién te haya recomendado el sitio y el tiempo que vayas a quedarte, aunque por mucho que les digas que es por mucho tiempo, hasta el tercer mes no se fían de nadie. El límite me lo he marcado en 10.000B (230€) ya que tengo que añadirle el precio de la moto mensual otros 2.500B y la gasolina de estar todo el día mareando como un chiquillo de 15 años con su nueva moto. Las buenas están alejadas de la playa y la necesitas si o si.

Tras perder toda la tarde y no encontrar nada de mi agrado, vuelvo a la zona 0, o sea donde está New Way Diving para poder dormir otra noche más en una de las habitaciones donde he estado desde el principio. Al estar ya alojado me encuentro a Chris DM y al contarle que estoy buscando algo bueno me dice que hay una de las casas donde él vive que al día siguiente quedará libre. Voy corriendo con él a ver su casa y me gusta mucho. Está en la cima de una montaña, en una zona de poco paso de gente. La casa tiene una gran habitación-sala de estar, con TV, cocina con nevera pero sin cocina y baño cerrado, en total unos 50m2 de vivienda sobre 4 vigas que la aguantan. Creo que me quedaré esta, las vi hace unos días y me pidieron 10.000B pero al ir con Chris me la dejan por 8.000B.

Total que pago y me traslado a mi nueva casita y empiezo a personalizarla. Lo primero es comprarme el ya conocido como Mauro's Cocoon, que es mi hamaca. De color naranja con dibujos gastados como por lejía en blanco y la mar de cómoda. Lo divertido fue colocarla, ya que era la primera vez en mi vida que instalaba una y tras ponerla en un sitio bastante adecuado usando una cuerda que ya estaba en la casa, me tumbé con sumo cuidado por mi inexperiencia y falta de confianza en tan sofisticado artilugio. No estaba equivocado, a los 3 segundos de estar tumbado me fui al suelo desde una altura cercana al metro. Por suerte no la había puesto sobre la barandilla, que es donde Hanna la sueca me quería ayudar a ponerla. Hubiera acabado con la espalda hecha un 4 seguro de la gran ostia que me habría dado. Al fin la coloco en su lugar definitivo, a escasos 20 cm del suelo y siempre uso un cojín de seguridad.

Esta no va a ser mi casa definitiva, quizás me mude a la de al lado cuando quede vacía porque tiene mejores vistas pero hasta de aquí a un mes no lo sabré.

Mientras tanto, a disfrutar de las comodidades de este alojamiento tan bonito y a seguir buceando que es lo que quiero hacer.


 

Hasta la próxima entrada

Un día en las carreras

Eso es lo más parecido para definir lo realizado en tan pocas horas. Cómo no, la mochila por preparar al despertarme a las 6 de la mañana. Cálculo de horas hasta coger el avión y ¡Mierda!, me he despertado una hora antes. “Voy a hacerme el remolón durante 45 minutos más para hacerme la maleta bien hecha y buscar un taxi que me lleve al aeropuerto de Kuala Lumpur”, pensé con la cabeza tan despeada como cualquier otro mortal a esas intempestivas horas. Lo malo es que no había caído en la cuenta de que no sólo tenía que haberme preparado el equipaje si no que también es bueno revisar la hora exacta del vuelo y era una hora antes de lo esperado. Ahora si me pongo nervioso, a las 6:30, pero es lo que tienen las grandes ciudades, que te obligan a tener horarios continuamente – en mi Koh Tao a veces nos preguntamos el día de la semana y es básicamente cuando ves una inmersión que te apetece y quieres saber cuántos días faltan -, y a eso le sumas estrés, etc.
Al salir del B&B me encuentro con otros dos huéspedes que están esperando a que les recoja el taxi que tienen pagado y que hace media hora que tenía que haber llegado. Yo a lo mío y a buscar uno para mí ya que voy a otro aeropuerto. Al taxista le ofrezco 40 RMY (más o menos 10 €) para que haga la carrera de su vida y me lleve a coger el avión a tiempo. Así lo hace y lo que tenía que realizarse en una hora tardamos media.
Una vez en Koh Samui, sigo con mi particular “corre que te pillo” y consigo pasar el control de inmigración, recibido con una gran sonrisa al ver Sepein (Spain para ellos) y Valencia, me da la bienvenida más efusivamente y me habla de David Villa, David Silva y Juan Mata, los tres mejores jugadores del Valencia.
Consigo un taxi-VIP para que me lleve a la oficina de inmigración ya que con el cambio horario he ganado una hora y todavía puedo llegar a tiempo y me ahorro un día aquí. Cómo no le pongo toda la prisa que puedo para llegar antes de las 12:30 que como buenos funcionarios es su final de jornada. La amable recepcionista me comenta que este mes no hacen la visa-run, que es una extensión de un mes más sobre el visado actual y que tendré que volver cuando falte una semana para que se me acabe el actual. Pues nada, media vuelta y a buscar un taxi, que esto está en medio de la nada. Por suerte pasa un taxista despistado y me recoge. Le pregunto por los horarios de los ferrys a Koh Tao y tras hacer una llamada a una amiga suya me consigue un ticket para las 13:30, tenemos tiempo de sobra pienso mientras me lleva haciendo un rallye de vuelta a la playa junto a aeropuerto. Al llegar está partiendo un barco al más puro estilo “Marco, de los Apeninos a los Andes”. Me han faltado dos minutos me dice y que se ha equivocado y que era a las 12:30. Hago que llamen a su colega la que me ha vendido el billete y él me tiene que pagar el siguiente ferry que sale en una hora desde la otra punta de la isla. Su error me cuesta 200B, que es poco pero como no habla nada de inglés pues mejor así y no discuto con nadie.
Al fin lego a Koh Tao, y aunque hay gente nueva en el centro, todo bien porque aquí me siento mejor, lejos del ruido, la muchedumbre y las carreras. Lo primero es apuntarme para la siguiente inmersión que es mañana a las 6. Tanto da, tengo demasiadas ganas como para pensar en el madrugón que tengo que hacer. Lo siguiente es alquilarme una moto y a buscar donde vivir. Voy a varios de los sitios que tenía vistos y está todo ocupado. Pues nada, a un Guesthouse y a esperar a ver si mañana hay más suerte.

Hasta la próxima entrada

Otro día más por la jungla

¿Pero a quién se le ocurre ir a un bar de tapas español en Malaysia? A mí, y menudo chasco, aunque era de esperar después de haber leído el menú por la tarde. Pero tenía ganas y lo hice, por si se salvaba algo.
De primero una tapa de “patatas alioli”, que era en realidad unas patatas medio cocidas con mayonesa con perejil. La segunda tapa era “pollo al ajillo”, que me lo sirvieron en una cazoleta pequeña, con 7 u 8 dados de pollo crudos por dentro, bañándose en un caldo de mantequilla con cebolla, vamos que podría ser “pollo nadador a la cebollita” y se acercaría más a lo que ponían. Lo mejor la cerveza que nunca falla y el expresso que sabía que era bueno.
De vuelta al B&B, como estoy entre Chinatown y su Manhattan, hay unas cuantas calles que aún no han sido modernizadas y en una de las callejuelas vi pasar dos elefantes, que según como seguro que han usado a alguna de sus primas para cocinar. ¡Dios pero que pedazo de ratas! Las había visto en los documentales pero pensaba que era la TV que engorda. Mejor me voy a dormir y espero no tener pesadillas con los animalitos.
Por suerte no me he acordado de ellas en toda la noche. Desayuno y a ver si a la 3ª va la vencida y consigo subir al Bridge de las Torres Petronas. Para eso he madrugado, pero a las 9:
30 ya se habían acabado los pases, ni llorándoles me han dejado subir. Pues nada, a pasar la mañana hasta las 14:30 que tengo que ir a buscar el pasaporte a ver si aquí no me han puesto problemas.
Ya he cogido un poco el rollo a esta ciudad, hay que ser un poco vampiro y evitar a toda costa el sol, por lo que intento ir pasando de Centro Comercial en CC por las pasarelas que los unen. Lo malo es que he llegado casi una hora antes a la embajada tailandesa y me toca tostarme a la sombra, aquí cerca no hay nada donde refugiarse. Por suerte, me han dado los 60 días que había pedido. Oleoleoleoeloele 
De CC en CC y tiro porque me toca, llego a Chinatown, y pongo en práctica la misma táctica para llegar a mi habitación. El problema es que estos están bastante liados, se unen los unos con los otros por pasarelas e incluso comparten paredes y están desorganizados. Aquí hay mucha cacharrería tecnológica, sobre todo telefonía móvil y despieces de PCs. Busco algo que me pueda servir, como una antena WIFI (que se pronuncia guai fai para los que salgan al extranjero tengan que preguntar y no como estamos acostumbrados a decir güi fi) que me servirá para conectarme desde mi futura casa a cualquier WIFI de las que tengo memorizadas pero a distancia. Por lo que me dicen, las tienen prohibidas porque al tener todos los comercios WIFI gratuito, que es verdad, se harían conexiones sin estar en la zona y molestaría a los clientes que están consumiendo. Pues nada, aprovecho para raparme la cabeza y voy a hacer una horita de siesta, hoy prometo sólo una y me iré a McDonalds a cenar, que por lo menos voy a tardar 3 meses en ver uno y esa guarrería a veces apetece.
Mañana a Koh Samui, de eso sí que tengo ganas, de ver playa, vida tranquila y más cerca de mi isla. Dejo 4 fotos, otra vez las TP y los carteles que comenté. Ya llevo 3 países en sólo 1 mes, no está mal ¿no?
http://picasaweb.google.es/maurodion/20100309KualaLumpur3#
Hasta la próxima entrada

Hoy hace un mes que salí de casa

Hoy hace un mes que salí de casa para emprender esta gran aventura mía y sólo mía.
Después este tiempo me he dado cuenta de que he hecho bien, no me gustan las ciudades y creo que nunca me gustarán. Desde que llegue a KL me siento como Cocodrilo Dundee en NY pero en versión Shark Macario en Kuala Lumpur. Todo el rato mirando hacia arriba, para el que necesitaré un masaje reparador a mi vuelta, con cuidado con el tráfico, la gente, mucho mucho ruido, contaminación, enormes edificios que todavía no alcanzo entender para que sirven, vamos una cárcel en toda regla en la que los que la habitan piensan que están en libertad, nada más lejos de la realidad. Como bien se auto-
publicitan, es una réplica de Manhattan pero en versión asiática, mezclada con algo de Tokio y las pintas de los habitantes de Egipto. Una mezcla curiosa en la que tampoco quiero indagar demasiado, quiero mi visado y volver a la pequeña Koh Tao
Tras un sencillo desayuno, me he ido a renovar el visado y tras una hora y media y una buena pasta por él, me han dicho que tengo que volver mañana a recoger mi pasaporte, espero que todo esté bien. Por lo visto cada mes hay una oferta en algún país vecino para que salga gratis, pero eso corre de boca en oreja y aquí finalizó en día 4. Mala suerte la mía.
Al salir de la embajada, intento volver a las Petronas, para poder hacer alguna foto desde el puente, que es gratis. Ayer no pude porque casualmente habían cerrado 2 horas antes. Hoy me vuelvo a quedar con las ganas porque los lunes cierran las visitas, además hay que ir temprano porque dan las entradas por orden de llegada hasta que tienen el cupo diario completo.
Pues nada, a pasar el día haciendo un poco de escaparating por los centros comerciales megapijos que hay por la zona hasta que me entra hambre y consigo comer “a la foto” dentro del segundo CC. Está excelente, un plato caliente con noodles, champiñones, pollo y una salsa.
Para celebrar este mes voy a ir a cenar al restaurante que sale en la foto, uno “típico español” por decir algo. Los nombres de los platos sí que son ciertamente de nuestra gastronomía, pero no del todo con lo que están hechos. Pero tampoco pasa nada, a todo se acostumbra uno. Lo he encontrado al tomarme un café. A la camarera le ha hecho gracia que me leyera toda la carta mientras saboreaba mi espresso y me ha preguntado si era “same same” que en España (Sepanyol escrito y pronunciado en su idioma). Al decirle que no exactamente, me ha invitado a pasar a cenar y que le diga cosas. ¿Por qué no?. Pues nada, ya es hora de ir a cumplir con el estómago.

http://picasaweb.google.es/maurodion/20100308KualaLumpur2#

Hasta la próxima entrada

Kuala Lumpur


La llegada al aeropuerto empezó con colas. Nos acompañaron en fila de a uno hasta la zona de inmigración. Otra cola bien larga donde rellenábamos el papeleo del visado, que aquí te dan 3 meses al llegar, a no ser que seas traficante de drogas por lo que te dan de regalo una pena de muerte para siempre.
Una vez recogida la mochila salí corriendo para coger un taxi. En un principio no quería hacerlo, pero casualidades de la vida, que el B&B (Bed & Breakfast) que había leído en varios foros como sitio recomendado aparecía en la revista del avión, y más de un comentario escuche durante el vuelo de gente que quería ir. Así que aproveche haber leído sobre el funcionamiento de los taxis en el aeropuerto y de los autobuses para adelantarme, coger el puñetero ticket de taxi, con precio cerrado y caro para llegar el primero. Por suerte, la tenía medio reservada porque les había enviado un email solicitando precio para los días que iba a estar aquí y no les dije nada más. Me excusé con que el portátil se me había estropeado cuando iba a realizar la reserva y que lo había arreglado durante el viaje, pero no tenía internet. Me dieron una fantástica habitación sin ventanas que así podré dormir (y bien que lo estoy haciendo) sin que me despierte la luz del día a las 6 de la mañana, como viene siendo habitual en todos los lugares que he estado.
Una vez instalado y duchado me armo de valor y salgo a la gran ciudad. Como cerca del B&B http://www.rainforestbnbhotel.com/ que está muy bien situado entre Chinatown y el Manhattan malayo. Otra vez toca aprenderse monedas y comidas, a lo que me niego y pediré si puedo por fotos y si no que me recomienden los camareros. La comida me sale por 10 RMY (unos 2€) y a pesar de haberle preguntado al camarero si era picante y decirme que no, me he tenido que beber 2 aguas para aguantarme. Si llega a ser picante saco fuego por la boca seguro.
Ya alimentado, hago fotos de 360º de donde me encuentro porque seguro que me voy a perder y así tengo referencias. Ahí cerca veo las Torres Peteronas y decido quitarme de encima la visita. De camino hago varias fotos (link abajo) a todos los edificios que tengo a mi lado. Es todo construcción muy nueva y aún no se que producto ofrecen aquí para necesitar tanta oficina, pero ellos sabrán. Tras 45 minutos andando, entre perdido y lo lejos que en realidad estaban, me planto debajo de ellas. Son unos verdaderos monstruos que no me aportan nada, quizás NY me gustó más porque era todo conocido, o porque estaba viviendo en el otro mundo y me atraía más.
Decido volver a la habitación, a ver la TV o mirar cosas por internet de aquí. Sigo sin ver nada que me atraiga, ¿me habré vuelto un poco salvaje? Por si acaso, la próxima vez que tenga que renovar iré a Laos, Camboya, o donde sea, pero con cabras, gallinas y carros que es más bonito y saludable seguro.
En la revista del avión que me he traído leo que hay un proyecto de limpieza y conservación submarina con el Project AWARE de PADI, del que soy miembro, de unas islas casi vírgenes aquí en Malaysia que me atrae y me voy a poner en contacto con ellos a ver bajo qué condiciones se trabaja o se hace el voluntariado.
Una vez hecha la reglamentaria siesta salgo a la calle a fumarme un cigarro y está cayendo el cielo sobre nosotros. Dura media hora por lo que a lo mejor es estación de monzones, pero como mucho lo veré 2 días más.
Por la noche salgo a cenar aquí al lado también, a otro restaurante, aquí pido otra vez recomendación al camarero que me había traído una interminable lista de platos y mala suerte la mía que me toca comer lo mismo que a mediodía. Mañana lo haré por fotos aunque eso si, vuelve a estar muy bueno y picante.

http://picasaweb.google.es/maurodion/20100308KualaLumpur#

Hasta la próxima entrada

Salida de Koh Samui a Kuala Lumpur


Tras enviar los últimos posts al blog, me fui a cenar al restaurante donde había estado la noche anterior, tal y como quedé con el propietario. Tenía el estómago un poco pesado por lo que con una ensalada del César tenía más que suficiente. Lo acompañé con una Coca-Cola que siempre va bien para el malestar estomacal. Estaba vacío, no como el día anterior, y me pidió acompañarme en la cena.
Fue una agradable cena, en la que pudimos hablar de muchas cosas. El tema principal por desgracia la crisis, que como ya comenté aquí está azotando mucho. Él es propietario de este restaurante y de un pequeño complejo de bungalows, 400 m más arriba en la misma playa. Según me dijo, había estado viviendo en Inglaterra y tuvo dos restaurantes allí hasta hace 2 años, cuando vio las orejas del lobo asomar y prefirió volverse, además de que se dio cuenta de que aquello no es vida, es esclavitud encubierta (como he pensado toda mi vida). “Este tío es mucho más inteligente que Zetaparo y muchos dirigentes de grandes compañías que han estado ciegos durante mucho más tiempo y cobrando infinitamente menos que ellos”, pensé mientras hablábamos. Tenía muy buen inglés por lo que la conversación no fue interrumpida por intentos de comunicación, y eso es de agradecer si quieres empaparte un poco de su gente y cultura.
Me ha ofrecido abrir un centro de buceo aquí, socio con él claro está ya que aquí están cerrando bastantes centros se puede conseguir material barato, y él tiene un barco. No está mal la idea pero he visto bastantes cerrados y eso de momento me para. Lo que faltaba en la zona es el típico bar de tapas que todo español monta cuando sale de su país, pero me frena lo mismo. Además me dijo que este año se espera un 50% menos de turismo y el que viene no gasta nada, compran en los supermercados y comen en las habitaciones. Me recuerda al turismo barato que en los últimos años aparece por España particularmente en Cataluña que es donde he vivido, que les salía más barato a ellos avión y estancia con todo incluido que a nosotros viviendo a escasos kilómetros.
Tras la larga cena me fui a dormir. Por culpa supongo del café de la tarde y las dos Coca-Colas (él me invitó a una tras la cena) me costó bastante dormir y me estuve riendo un poco a costa de “La guerra de los Rose” en VO y de los partidos del Barcelona y Madrid-Sevilla, que es el mejor resultado que puedo esperar si quiero que el Valencia se acerque arriba y se aleje del Sevilla, pero falta ver que hacen hoy. También me di cuenta que me costaba dormir porque poco a poco voy cogiendo mucho mejor el inglés y eso me anima a continuar viendo bastante TV por las noches, lo más variado posible entre películas, diferentes deportes y noticias.
Cuando mi amiga la alarma ha sonado, casi estoy a punto de perder el avión, ya que me he confundido y le he dado a “apagar” en lugar de “repetir” pero lo he conseguido y me he preparado la maleta deprisa y corriendo y a buscar un taxi. En esta isla son muy listos y se niegan a poner el Taximeter ni nunca se paran si hay policía cerca para evitar que les obliguen. La negociación ha empezado en 400 B pero le he dicho que más de 200 B no le daba por un recorrido de 5 Km, que es el precio que me dijo el del Restaurante que pagara.
Ni tan siquiera me ha dejado dentro, en la puerta me dice “eso es el aeropuerto y es lo que has pagado”, le he cerrado de un portazo por lo mal que se ha portado y cuando se me ha puesto a discutir, he llamado a la policía que estaba cerca y ha salido como Correcaminos delante del Coyote. El policía me ha vuelto a recomendar coger taxis siempre que estén ellos cerca, que sabe que es difícil pero es lo mejor para evitar problemas. Como anoche, me han vuelto a decir que lo peor de Koh Samui son los taxistas –y en mi país también-
Las fotos que subo son del aeropuerto. Según he leído en varios sitios está considerado el más bonito del mundo, y ciertamente es precioso pero a la misma altura de desorganización. Tienes que andar arriba y abajo bajo un sol que parece que te castigue por todos tus males, sólo hay dos cafeterías, nada indicado y los que te tienen que ayudar no habla ninguno inglés. Vamos una odisea para facturar y embarcar. Pero lo he conseguido, con mi pegatina que me acredita como viajero internacional (como se puede ver en la foto de este post comiendo magdalenas a palo seco).
Me obligan a apagar el ordenador, estamos a 20 minutos de destino.

http://picasaweb.google.es/maurodion/AeropuertoDeKohSamui#

Hasta la próxima entrada.

Koh Samui en moto


Pues si, al final he decidido alquilar una moto para hacer reconocimiento visual de las zonas y lugares de Koh Samui. No es muy grande esta isla y el mapa de ayer me ayudará a localizar rápidamente cualquier necesidad que tenga otro viajero.
Una vez encima de mi “maquina total”, que está en las fotos de hoy de Picasa, empiezo a dar la vuelta hacia la … izquierda decido. Aquí hay que tener más cuidado que en Koh Tao porque hay bastante más tráfico y entre lo mal que conducen y que se hace por la izquierda, todos los sentidos puestos más que nunca en la conducción.
Nada más empezar a rodar veo un cartel bien grande que indica que tienen café expresso de Chang Mai. No sé si será muy bueno porque no lo conozco, pero es el primer buen café que puedo tomar desde que salí de España y me animo a desayunar. Estaba buenísimo, y lo he acompañado con un sándwich de atún y un zumo de naranja. Quien me ha acompañado es el gatito de la foto, que era joven y no dejaba de juguetear con todo lo que encontraba.
He seguido mi ruta hacia la zona de Chaweng, que es la más famosa de la isla por su bonita playa y por tener casi toda la vida nocturna de la isla. Las primeras fotos de mar corresponden a esa playa, las pondré en formato panorámico cuando domine la técnica con Photoshop (leí el otro día en una revista de buceadores australiana como hacerlo). Ahí me he dado cuenta de la paz interior que tengo ya que me he dado un paseo por la playa de más de una hora y media, cosa que en la vida había hecho. No sé cuantos km he andado pero unos cuantos seguro, a pesar de mi paso lento, como la vida transcurre aquí. Aguantar tanta calor me lleva a un puesto de venta de batidos, y me tomo mi favorito, el de sandía.
Sigo mi vuelta por la isla y localizo una roca inmensa que como pone en el cartel, la llaman la roca-elefante, no por su parecido si no por su tamaño (ahí aparece mi moto también). Siguiendo a mano izquierda por la carretera veo otro cartel que llama mi atención, y es el de una gran catarata de 80 metros y decido ir a verla. Ahora ya estoy en la otra punta de la isla y no he hecho más de 15 km. Para acceder a esa zona debo de hacer un poco de motocross pero mi moto parece transformarse y aceptar el reto. Subidas, bajadas, baches, mal estado de la carretera pero podemos con todo hasta que no me dejan ver esa catarata pero me ofrecen un paseo en elefante que me niego a realizar. He leído en este mismo camino que puedo ver otra gran catarata y no aparece precio alguno. Sigo el sinuoso camino durante más de una hora, en muchas ocasiones me tengo que poner de pie sobre las estriberas e incluso hacer equilibrios hasta que al fin llego a la zona, en la que me piden 100B por la entrada “¿Qué?” me quejo a la que quiere cobrar. Se justifica diciendo que es para mantener la zona limpia y le enseño la de porquería que tienen a su alrededor y que no quiero pagar por ver naturaleza y menos aún por algo que no están haciendo. Les hago saber que el precio lo tienen que informar en los carteles de abajo y no darte la sorpresa cuando llegas a destino. Me doy la vuelta y me pierdo un rato por la montaña, no hay ningún cartel que indique como ir a ning´n lado y te tienes que fiar del sentido de la orientación. Miro el marcador de gasolina y me indica que la reserva se está acabando. Por suerte, unos pocos km o cientos de metros no sé después veo una casita en la que como en la mayoría de comercios de estas islas, te venden un litro de gasolina por 50B (10 más barato en en Koh Tao), te lo venden y ponen ellos mismos, ya que está en botellas de whisky.
Más tranquilo ya, sigo mi paseo pero de camino a mi habitación, cuando paso por delante del Hostpital Bangkok, el más famoso de Tailandia. Tengo que ponerme la inyección de la hepatitis B que me toca mañana. Me hacen una ficha completísima, que ya podrían en Europa hacer algo parecido. Foto en el momento, te toman la tensión (a 62 pulsaciones que marcha mi corazón en este país), miden, pesan, etc. Tras una hora de espera me había hecho ya amigo de un médico aficionado al futbol español –como no- y me pinchan al fin la maldita vacuna. Sorpresa la mía cuando me pasan factura, 1.300 B que intento con la tarjeta de sanidad pública que no reconocen, ni tampoco con la privada. Hablo con el director de servicios y me dice que pague y les pase la factura a ellos, pero de momento “paga y calla” me dice con una sonrisa y buenas palabras.
Son más de las 3 de la tarde y tengo que comer, por lo que en el primer sitio de comida tailandesa que veo me paro y disfruto una vez más de las delicias de esta tierra.
Volviendo ya a casa, hago memoria de la cantidad de sitios que he visto hoy cerrados y en traspaso, sobre todo comercios de extranjeros. La crisis está azotando al turismo y eso se nota estés donde estés.
Ahora a subir varios días al blog, contestar un par de emails que me han hecho ilusión hoy y a cenar. Mañana a Malaysia, que ya he leído unas cuantas cosas a tener en cuanta a mi llegada.

http://picasaweb.google.es/maurodion/20100306KohSamui#

Hasta la próxima entrada

Koh Samui

Como siempre a lo largo de mi vida, todo para última hora, y por mucho que haya cambiado el escenario no voy a cambiar del todo. Me levanto a las 8:30, ducha, afeitado y corriendo a prepararme la mochila, ya que a las 9:30 tengo que estar en la Orange Shop para que me recoja el taxi que me llevará al puerto. Al hacer el checkout, la estúpida chica que se encarga de la tienda de animales, comida y habitaciones, me pregunta que si ya he acabado las vacaciones. Le digo que no, que voy a renovar visado a Malaysia y VISA-run en Koh Samui y que volveré a Koh Tao para una larga estancia y que estos días he estado buceando con NWD, a escasos 25m de donde estamos. Sorpresa la mía al ver que sabe sonreír y ser amable. Se ofrece a ayudarme a buscar una buena casa a mi regreso, que por lo que he pagado por estos 17 días puedo tener algo mucho mejor. Tras el comentario, me da la bienvenida a la isla y se me despide de nuevo con una sonrisa, esta vez no sé si real o irónica tras el comentario del precio de la vivienda.
Dejo una de mis mochilas en el centro de buceo, ya que para una semana no quiero irme cargado como una mula. Me compro el desayuno y voy a la Orange Shop. Mientras espero, oigo a 3 chicas en la tienda de pastelitos de enfrente que hablan en español, y tienen pinta de vivir aquí. Al rato me acerco pensando en que podría tomarme un buen café y no uno de estos de sobre a los que no acabo de acostumbrarme. A su “hello” le respondo con nuestro “hola” para cortar el hielo desde el principio. No tienen buen café, de hecho ni tienen para evitar que la gente se acumule y se quede largas horas sentada. Se llama Silvia y es vasca, me dice al despedirnos con los dos besos que usamos en España al saludarnos, y no como el resto del planeta que se da fríamente la mano. Ha llegado mi taxi y que nos veamos a mi vuelta me comenta.
Una vez en el puerto, larga espera que ya no me desespera. Aquí te tienes que acostumbrar a no tener prisa por nada, el ritmo de vida es mucho más tranquilo. A veces pienso que lo hacen para reírse de nosotros, como si les gustara tenernos horas antes en los sitios sin movernos, organizados, con nuestra correspondiente pegatina de colores que indica la clase en la que viajas y el destino final.
Una hora más tarde de lo que tocaba, llega mi fast-boat, nombre cachondo para la velocidad que alcanza. Una vez sentado en mi butaca intento descansar de no se qué, pero me tocan tres de los muchos Koh Pagnaneros que han estado en la Fullmoon Party detrás de mí. Uno de ellos es albino, que sumado a su habitual color inglés, es casi transparente. Pero muy pesado, no deja de moverse y por consiguiente de mover mi asiento con sus patadillas. La primera vez le aviso con una mirada asesina, a la que me pide perdón, pero cuando ya me cansa le digo que se esté quietecito de una vez por todas. Me dice que ha estado toda la noche de fiesta y que no consigue conciliar sueño por la incomodidad de los asientos, a lo que le invito a subir a cubierta, donde se podrá estirar y no molestar a nadie. Pobrecito el animalito cuando baja al cabo de dos horas, ha cogido color gamba roja y no puedo más que reír al verlo, pero por lo menos yo he descansado. Ahora estamos en Koh Pha Nagan, tenemos que cambiar de bote y coger otro igualito que nos llevará a Koh Samui. Inteligentemente a este segundo barco subo el último, para como en la Biblia, ser el primero.
Así es y desembarco antes que nadie, me hago con un mapa de la isla mientras me deshago de todas las ofertas iguales de taxistas que hay en el puerto. Subo a una especie de tuktuk para 8 personas y que da la vuelta a la isla. Me cuesta 60 B que me deje donde deseo, que es el pueblo más cercano al aeropuerto. El pueblo en cuestión se llama Bo Phut.
Es una zona bastante bonita y parece tranquila. Por lo bonita que es, y la proximidad al aeropuerto quizás sea cara pero me servirá para llegar al vuelo rápido el día que me vaya a Kuala Lumpur. Me paso más de una hora y media por la costa buscando donde dormir hasta que al fin localizo una Guesthouse, que por 390 B la noche tengo una habitación doble, limpia, con baño y ducha independiente, TV con 57 canales y no hacen nada (como en la canción de Bruce Spingsteen), mantas que usaré para dormir por la temperatura fija del aire acondicionado y un poco retirado de la playa y el ruido. Una vez instalado, me doy una ducha que me sienta muy bien y salgo a comer. Casi todo son sitios bonitos y caros, frente al mar pero localizo uno barato, con comida típica tailandesa que me da un sueño insoportable, al que hago caso y voy de vuelta a la habitación, a descansar la siesta.
Son las 20:15 y creo que ya he dormido lo suficiente. Otra ducha y a ver donde ceno. Tras ver la oferta de casi todos los restaurantes, me decido por uno que el precio no es excesivo y tiene buena pinta. He elegido muy bien, me dan una mesa junto a la playa, con vistas a la isla de al lado, Koh Pha Ngan que se divisa por las luces en el horizonte. La cena está muy buena, los camareros son muy amables, sobretodo uno de ellos que cómo no, al decir que soy español, me habla de futbol. Aquí están más al día que en Egipto y ya conocen a Villa y Silva (y no a Raul González), que además son del Valencia CF y también lo sabe. El primer plato es Koh Samui Rice, que es arroz blanco con frutos del mar. Está excelente y decido darme un homenaje y hoy tomaré postre, muy rico también. Me despido hasta la noche siguiente, pidiéndoles la misma mesa que he tenido hoy que por supuesto me reservarán.
De camino a la habitación oigo música en directo y decido acercarme. Debe de ser fiesta en el pueblo porque hay feria. Soy el único guiri que pasea por la zona cerrada, me miran extrañados pero sin darle mucha importancia. La “muñeca chochona” y el “perrito piloto” son aquí impronunciables, pero los tienen aunque de otra manera. A la cama que ya es hora. Mañana quizás alquile una moto para darle la vuelta a la isla, ya que no tengo ganas de estar pasando el calor que he tenido durante hoy.

Hasta la próxima entrada

Día de buceo más esperado

Por la mañana había quedado con Anna para ir a buscar más casas, pero para cuando llega ya es hora de irnos comer antes de la sesión de buceo. Da igual, tampoco voy a cerrarlo ahora porque si no tengo que pagar los días que estaré fuera, ya lo veremos cuando vuelva.
La primera inmersión es en Japanese Gardens, una de mis favoritas. La iba a hacer con Marina, que es IDC (lo que quiero hacer cuando venda mi moto), asistiéndole con el chico mexicano que ha empezado hoy a bucear y con Anna que está haciendo el DM que tengo yo ahora y quiere asistirla también. Pero Chris DMT (Dive Master Training) me dice que si puedo acompañarlo, que no tiene con quién bucear y lo hago con él. Ha sido muy buena la inmersión, hemos entrado en dos cuevas. Una de ellas era multinivel, acabando en una preciosa chimenea que daba a la superficie, para volver a meterte por otra entrada que te devolvía a 8 metros de profundidad. Una maravilla de cueva, la tengo que recordar para repetirla y enseñarla.
De vuelta al barco, me pongo junto al grupo latino (una italiana, un mexicano y dos españoles) y empezamos a hablar con nuestro típico tono subido de volumen. Es curioso que cuando hablamos en español todos los demás se callan, los controlamos y Anna y yo reímos mucho con esto. “Que se aguanten que siempre hablan y ríen más ellos que nosotros” comentamos mientras seguimos riendo.
La segunda inmersión es en White Rock y no tiene nada que envidiar a la primera. Esta está llena de pináculos, corales y mucha vida. A destacar tres Triggerfish azules que raramente van juntos, todavía no los había visto en compañía y de ese único color. Siguiendo la inmersión, intentando no perder de vista a esos Triggerfish que son bastante cabroncetes, vemos el círculo perfecto de piedras que hay en la arena, siempre custodiado en el centro por dos peces Nemo, pero esta vez hay una auténtica carnicería en el círculo. Hay un Titan Triggerfish levantando a mordiscos las piedras que conforman la vivienda de Nemo y su señora y unos cuantos otros peces alimentándose de lo que se desprende. Ninguno entra en el interior de la curiosa formación, pero hoy se van a ir bien gorditos a dormir.
Como viene siendo costumbre tras las inmersiones, nos vamos a Choppers y luego a Office, que es el bar con la cerveza más barata que en los supermercados. Allí le pregunto a V por el estado del pie del otro Chris, el DM, que por la mañana se ha dado un golpe en un pie y tenía tres dedos con mal color. Por suerte no lo tiene roto, sólo estará una semana sin bucear. Aquí nos juntamos con otros dos nuevos. Son los típicos nigerianos de piel más blanca que la nieve y cabello rubio y largo los dos. Lo son ya de tercera generación y se sienten africanos que al fin y al cabo es lo que son. Hablamos de buceo pero también de política y es curioso porque dicen que es un gran país, muy tranquilo y muy lejos de la proyección internacional que se le da. Dicen que tan sólo hay dos zonas en las que aisladamente hay problemas y me lo compara con el problema que tenemos en España, que también la conoce y creían que estaría peor por el terrorismo. Cuando ellos se van, nos quedamos John y yo.
Con John, un DMT escocés con el que estoy dándole bastante al inglés, le he pedido que me corrija y cuando no entiendo alguna expresión no duda en explicármela. Ahora me llama SpanichScotish. Nuestras expresiones y manera de llamar a las cosas y tipos de personas también le gustan y se interesa, sobre todo le ha gustado lo que son los “perro-flauta” que ahora les llama “flutedogs”. Al rato se nos juntan dos suecas que se han querido sentar con nosotros a tomar una cerveza al vernos reír todo el rato. Como pasara en las películas de Esteso y Pajares, lo español gusta a lo nórdico … y viceversa.

Hasta la próxima entrada

Buscando casa

Bueno, al fin me voy a poder quitar el “mono” de buceo por lo menos por una semana. Encontré la maldita pieza que había perdido en una de las tiendas del pueblo más grande de Koh Tao. Me costó bastante menos de lo que me pedía el propietario. Empezó pidiéndome 3.000 Baths pero le lloré un poco y me la dejó por 700 Baths. “Es una pieza que tengo hace tiempo y no sale porque es para unas aletas caras y quien la ha perdido acaba comprándose otro sistema compatible con la aleta pero más barato”, pues por ahí ataqué, que si no se la iba a quedar mucho más tiempo y para eso me la llevaba a precio de coste.
Más contento que unas castañuelas volví a Sairee Beach, que es donde vivo, coloqué la pieza en mi aleta y rápidamente fui a apuntarme para la inmersión de la tarde del día siguiente. A ese he venido y quiero bucear todos los días si es posible.
Aprovechando que había alquilado una moto, esta vez por 50 Baths menos que la vez anterior, me puse a dar vueltas en busca de casa, para tener claro dónde vivir una vez vuelva de actualizar mi visado. La zona donde estoy ahora es la que más me gusta de la isla, tampoco he visto mucho más, pero tienes tranquilidad si quieres, marcha si te apetece y hay bastantes centros de buceo, además de New Way Diving, que es donde me gustaría quedarme o por lo menos trabajar más si estoy de freelance.
Primero fui con Chris DMT para que me enseñara dónde está él ahora, ya que está pagando la mitad de lo que estoy pagando actualmente y es un bungalow con excelentes vistas. Es cierto, pero no me veo viviendo en 4 m2 con lavabo exterior, mosquitera para dormir durante un largo período …, quizás para una semana si, pero no más, estoy buscando comodidad y confort. Sigo mirando por su zona, ya que al subir he visto bastantes carteles de “Casa en alquiler”. La primera que visito está bastante bien, tienen 3 años de construcción y me piden 10.000 B, pero para cocinar tengo que ir a casa de la madre del propietario y las vistas son a la pared trasera de la casa del inquilino de enfrente, además de un acceso a la vivienda para el que tendría que usar zapatillas de treking para poder subir
Continúo viendo varias casas y bungalows hasta que encuentro uno con las mejores vistas. Está en lo alto de la montaña, nada por delante más que la preciosa bahía y el mar en absoluta calma. Imagino los amaneceres y atardeceres hasta que el precio me nubla la vista. 14.000 B se me van de presupuesto y tengo que añadir que necesitaré alquilar moto mensual, por otros 3.000 y eso ya se pasa de lo que tenía en mente. Quizás en otro momento, cuando gane dinero a raudales, pero lo mantengo en mente para cuando reciba visitas.
Vuelvo a NWD (el centro de buceo) y veo a Marina. Es la italiana que habla muy bien español y es muy maja. Le comento lo que he estado haciendo y se me ofrece a acompañarme a buscar ya que ella lleva 3 años y medio viviendo en la isla, está muy contenta por aumentar la comunidad latina por largo período. Anna, la chica de Tortosa que acaba de llegar de renovar su visado también se viene, ya que quiere estar hasta finales de año, o más. Nos enseña varias zonas que por ahora están completas pero que para mi vuelta de Malaysia estarán disponibles. Entre todo lo visto, el que más me gusta es lo más parecido al Melrouse Place de Koh Tao. La construcción no tiene ni un año y me enseñan lo que es un pequeño apartamento de unos 50m2: habitación con armario (no todos lo tienen) y TV por cable, sala de estar con otra TV y cocina. Las vistas no son al mar, pero si a una zona tranquila y muy bien cuidada, de apartamentos como el que acabo de ver. Quizás me quede aquí, me ha gustado mucho y el precio de 7.000 B es muy bueno, aún por negociar algo más.
Volvemos a NWD y nos vamos todos a Choppers, a ver el video de unos que acaban de terminar el Open Water y tomamos unas cervecitas mientras cenamos. Ha sido un buen día que continuará mañana con una sesión doble de buceo.

Hasta la próxima entrada

Días de Ramadán

Después de bucear con el tiburón ballena, perdí uno de los bloqueadores de una de mis aletas. Mala suerte la mía, ya que cuando te acostumbras a bucear con tu propio equipo, hacerlo con otro siempre es más complicado y pueden surgir problemas. Y para muestra un botón.
Al no poder usar mis aletas, pensando en que tendría que comprarme unas nuevas, y ahora no estoy para gastos extras, tuve que coger unas del centro de buceo. Lógicamente no son buenas, ni técnicas como las mías, son las típicas que se enfunda el fie dentro de la aleta, en lugar de tener que usar botines que siempre te dan una protección mayor y lo único que conseguí son dos rozaduras en ambos tendones de Aquiles.
¿Qué más da? – Pensé – Si total, aquí estamos llenos de rozaduras, golpes y demás marcas por todo el cuerpo. Mañana al agua otra vez que hay mucho por explorar
Esta tonta valentía sólo se ha traducido en un Ramadán de buceo, playa, deporte y noche. Vamos que creo que estaría mejor en un convento que aquí ahora mismo. ¿Para qué narices volví al día siguiente? No dejo de preguntarme.
Esto es lo que hice. Al día siguiente volví al agua y tan sólo pude hacer una inmersión. Nada más meterme en el agua con Chris y una Open Water, el barco se alejó de nosotros para que fuéramos a su encuentro. La inmersión era en Drop-off y nos teníamos que reunir en Mango Bay, aquella preciosa bahía en la que estuve haciendo el zángano días atrás. Otra zona de buceo de lo más bonito que se puede hacer, de poca profundidad pero que parece un jardín subacuático. Las mariposas son peces mariposa, las flores son aquí bellas anémonas y los árboles y plantas grandiosos corales de diferentes colores. Así con todo. Es como si la misma vida que tenemos en tierra la pudiéramos ver bajo el mar, y sin la necesidad de sumergirnos demasiado.
A pesar de la hermosura que contemplaba, el dolor en mis pies iba creciendo por momentos y no dejaba de mirar el ordenador de buceo penando en cuánto tiempo me faltaba para llegar a la meta, como si de una carrera se tratara. A todo esto unos majísimos peces limpiadores de esos que siempre acompañan a los grandes animales marinos, no dejaban de mordisquearme las heridas de los pies y de las rodillas, ¡para qué lo hacen si nadie les ha dicho nada!
Una vez llegamos al bote, me mire las heridas y decidí que ya no iba a realizar más paseos en tan cálidas aguas. Una buena decisión al fin.
Una vez en el puerto, descargamos el equipo, limpieza y ducha. Mis pies me están matando y a pesar de ser el último día de Mac, no voy a ir a su última cena acompañada de zumo de cebada.
Voy al médico y me da la peor de las noticias: No puedo meterme en el agua en 1 semana al menos, ni tampoco ir a la playa por la arena, con lo que tampoco de fiesta porque todas son en la playa. Betadine, tiritas, reposo y curarme las heridas constantemente. Eso es lo que debo hacer.
Bueno, esto se va a traducir en un blog de vida cotidiana hasta que vuelva a meterme en el agua. Tampoco está mal, servirá para futuros visitantes de este país y de esta isla en concreto para que sepan lo que se van a encontrar.

Hasta la próxima entrada

Platero y yo


Tenía cosas que contar de los días pasados, pero nada supera lo de esta mañana.

Lo siento por el baile de los tiburones toro del otro día, pero hoy ha sido inmejorable.

De la primera inmersión en Chumpon Pinnacle, nada a destacar, no han querido venir a vernos.

Pasemos a lo bueno pues. La segunda inmersión ha sido en Green Rock, un lugar nuevo para mí.

Había un barco antes que nosotros, pero cuando hemos llegado se han marchado por suerte para nosotros. Nos tiramos al agua,

Empezamos a sumergirnos y a tan sólo 4 metros de profundidad aparece THE WHALESHARK, o sea, EL TIBURÓN BALLENA.

Ha sido la experiencia más excitante, hermosa y maravillosa que recuerdo.

Estaba a tan sólo 10 metros de nuestra posición, y ha sido él, junto a su séquito de peces limpiadores, el que ha venido en nuestra caza. Es completamente inofensivo y ama a los buceadores, las burbujas le encantan sobretodo en su vientre, por lo que no deja de pasar por encima de nosotros para obtener un relajante masaje de burbujas.

Va y viene sin llegar a separarse más de 7 u 8 metros de nuestra posición. Es majestuoso, cerca de los 4 metros de longitud, tranquilo, dócil, maravilloso y así un sin fin de adjetivos que podría usar para describirlo. Controla en todo momento lo que hacemos, donde estamos y lo que desea de nosotros. Uno de los que viene con nosotros le toca, pero rápidamente Chris le advierte de que no vuelva a hacerlo. Bajo el agua se mira pero no se toca.

Nado por encima suyo, a su misma lenta velocidad, le observo y me emociono. Paro para que otro buceador lo disfrute y se da la vuelta, viene directo a mi encuentro, con la boca abierta, nado hacia atrás disfrutando de la vista y decido dejarle pasar para nadar a su lado, otra imagen inolvidable, mirándonos a los ojos los dos, como si pudiéramos comunicarnos de alguna manera. Creo que me agradece que lo haga, pero realmente soy yo quién le agradece el baile. Estar a tan sólo medio metro de él durante todo este rato, fuera por donde fuera que me encontraba no tiene palabras para describirlo.

Continuamos disfrutando de la inmersión todos, cada uno haciendo de las suyas con este impresionante animal, sólo deseo que no pase el tiempo para tener que subir a superficie, ya que no sé cuándo será la próxima vez que lo vea y con tan poco público.

Al rato, vuelve a mi lado. Esta vez quiero verlo bien por su parte inferior, por lo que buceo boca arriba, panza con panza. Podría definirlo como bailar la balada más lenta con la mujer de tu vida. Que sea eterno, porque inolvidable sé que lo será.

Verlo salir a superficie, ponerse completamente vertical al agua, descender y jugar con nosotros es un imagen excepcional.

Al rato, llegan otros dos barcos llenos de gentuza que sólo hace que ponerlo nervioso, tocarlo, estirarlo de las aletas. Nos avisa con una rápida salida en la que desaparece en las profundidades. Aprovechamos para advertir a la gente de que no toquen, sólo mirar. Otra vez la misma historia, pero esta vez al haber snorkelers (no buceadores sino sólo con máscara y tubo) se hace más complicado bucear. Como si supiese que hemos advertida a "los malos", vuelve a nuestra zona. Muchos nervios entre la gente, aletazos y empezamos a dejar de verlo con la tranquilidad que merece el momento, tanto nuestro grupo como el animal. Por suerte (o mala según lo mire) se nos acaba el tiempo. Ha sido una hora y siete minutos de tan lindo espectáculo. Sólo deseo volver a verlo próximamente y disfrutar de su compañía una y otra vez.

http://picasaweb.google.es/maurodion/2010022625_02_2010WhaleShark#


Hasta la próxima entrada

Día de buceo

Otra vez suena el maldito despertador a las 5:30 de la mañana. Por suerte ayer me compré el desayuno y lo guardé en la nevera, por lo que me quedaré 20 minutos más en la cama que buenos son.

Me levanto, ducha de 1 minuto y al centro de buceo. Hoy salimos bastante puntuales y vamos a dos zonas que todavía no conozco.

La primera de ellas es Southwest Pinnacle. Un bonita inmersión, en la que estamos casi todo el rato por debajo de bajo los 20 metros. Mucha vida submarina y nueva. Las inmersiones de hoy las hago con 4 DMT (Dive Master Training) que cada uno va bastante a la suya. Yo prefiero controlar (me) bastante y seguir el mejor rumbo posible. Toca hacer una parada doble de seguridad por el rato pasado bajo el agua, ya que mi superordenador de buceo así me lo indica.

Salimos a superficie y nos montamos en el barco. Somos pocos y estamos cansados del madrugón, por lo que la casi hora que pasa desde la primera a la segunda zona nos tumbamos en cubierta a tomar el abrasador sol de 33º a la sombra -no quiero imaginar arriba la que nos caía -

Al fin llegamos a Shark Island, la segunda. Una inmersión preciosa, llena de corales y muucha más vida que en la anterior. En esta vuelvo a ver animalitos que no había visto antes. Es una zona de baja profundidad, casi todo el rato estamos entre los 5 y los 10 metros. En unos de esos despistes, nos quedamos Anna y yo solos, por lo que le digo que tenemos que subir a superficie y esperar a que los otros hagan lo mismo. Al principio no quiere pero es lo que mandan las normas de seguridad y subimos, haciendo la correspondiente parada de seguridad, corta esta vez por la escasa profundidad. Al llegar arriba, salen ellos también, a la distancia nos preguntamos mutuamente si todo va bien. Al darnos el OK, quedamos a su altura, ya que estamos finalizando la inmersión y hay que volver al bote. Nos reunimos y vamos hacia la salida. Al hacer la parada de seguridad, mi ordenador me da mucho más tiempo que el de Jo y el muy cachondo me escribe en la pizarra "Mauro's computer too much strict". Es cierto, lo he puesto en SF1 (Safety Factor 1) por lo que prefiero dejarlo en 0 que es más que suficiente y así me marcará como a los demás.

Estoy contento con el día, ha sido todo nuevo y muy bonito. Limpiamos aparejos y nos vamos a comer, otra vez eligiendo a dedo el plato; tanto da, todos están muy buenos.

También recibo una muy buena noticia. Susana de Restaura ya ha comprado billetes para venir a pasar 10-15 días y llegará el día 10 a Tailandia. Quiere que le de el curso de Open Water y ya he cerrado con Will una muy buena oferta para ella. Después se irá a Australia la muy ..., pero bueno, cada uno a lo suyo :)

No sé si hacer la siesta o aguantar como pueda despierto, mañana tengo otra inmersión a las 6 de la mañana y prefiero estar cansado esta noche a que me quite el sueño el descansar por la tarde. En la cama lo decidiré, o no jeje

Un apunte: NO MOLAN LAS NOTICIAS. Llevaba desde principios de enero sin ver noticias de ningún tipo y ayer me dio por leerlas. Creo que volverá a a pasar mucho tiempo hasta que vuelva a hacerlo. Es como si no hubiera pasado nada, las mismas tonterías de los políticos, etc etc. Recomiendo encarecidamente esta terapia, es buena

Hasta la próxima entrada

Will Birthday & 70's Party

Esta tarde hemos vuelto a las mismas zonas de buceo, Twins y Japanese Gardens. Al final no me importa porque necesito ir conociendo los lugares y la fauna específica de cada una de ellas. Laura, aquella holandesa de nombre impronunciable porque cuando se presentó lo hacía con apellidos incluidos, me ha pedido ser mi buddy, o sea que quiere que la acompañe en sus últimas inmersiones. Mañana se vuelve a Holanda y en absoluto me importa. - En las fotos es la chica rubia que sale en la mayoría. - La inmersión ha sido impresionante, éramos 3 barcos en las por zona, el nuestro iba prácticamente vacío y una visibilidad de 30 metros.

En la primera, hemos estado buceando con una Yellowwlipped Sea Krait, que es una serpiente marina a rallas de unos 3 metros de largo. La hemos acompañado un buen rato en su paseo hasta que la muy tímida se ha escondido bajo una gran roca. Algún que otro Triggerfish y los millones de peces que nos acompañan cada inmersión, como el Longfin Bannerfish, que es un clásico acompañante de todos los días. Estos preciosos peces son casi como perritos falderos, en cuanto te ven, por lo menos una pareja te acompaña un buen rato.

La segunda inmersión ha tenido un toque especial al ver unos 50 peces devorando algo en el fondo. Una auténtica escabechina digna de ver. No creo que fuera ningún otro animal, sino más bien algo que se había desprendido de algún coral y del que se estaban alimentando como si hubieran abierto las rebajas en el Corte Inglés. Misma visibilidad y 30ºC en el fondo del mar. Podéis imaginar la que cae en la superficie. De vuelta a puerto, el día nos regala otra excelente puesta de sol de las que nunca te cansas.

Ahora sólo falta cenar algo e ir a buscar algo que ponerme para la fiesta de esta noche. Es el cumpleaños de Will (y también de mi hermano) y la temática son los 70. Después de cenar voy a la tienda de las tonterías pero está cerrada y uno de los Chris me dice que si vamos a Cabarete, a ver si los LadyBoys de la otra noche nos alquilan algo. Para que no tengáis que imaginar he colgado las fotos en Picasa, como viene siendo habitual. Los LadyBoys me ponen lo que llevaré toda la noche. Todos estos dicen que parezco un BullFighter, jajaja, por lo que me paso la noche entre el cachondeo habitual y toreando a la mayoría que se me acercan con los cuernos en la cabeza.

Una noche muy divertida en Fizz y seguimos en los habituales locales de playa, con una nueva cena a las tantas de la noche. Me estoy acostumbrando a estos horarios y la verdad es que me están gustando mucho ya que al día siguiente te levantas bien y tienes todo el día para hacer lo que quieras o nada, como hoy que me he dedicado a vaguear todo lo posible. Al revisar esta mañana las fotos con todos, nos hemos estado riendo mucho. Ayer había muchas cámaras y casi ninguna foto tiene desperdicio.

Ahora bajaré a colgar esto, responder emails, apuntarme a dos inmersiones para mañana y ver que depara el resto de la tarde/noche, aunque será poco por mi parte.

Hasta la próxima entrada

Cumpleañso de Jo

Una noche muy divertida. Empezamos cenando a las 7 en Choppers, un rte-bar australiano en el que hacian el happy-hours, con lo que teníamos que aprovechar y pedir las cervezas de 2 en 2. En realidad sólo tomamos 2 rondas cada uno, pero no dejan de ser 4 las que cayeron en una hora y media, auque como ya comenté aqui no suben :)

Tras la cena, fuimos a Cabarette, donde hacian una performance de trasnsexuales que a mi no me mataba en absoluto. Las diferencias culturales se notan en ese tipo de lugares en los que unos disfrutan mucho y a otros nos parece una real tontería. El caso es que tampoco me lo pasé mal, porque pasé bastante del espectáculo y me estuve riendo con unos en la barra y en la calle. De ahi fuimos, como no, a parar a la playa, que está a excasos 50m de todos los lugares. Allí la noche se alargó hasta que nos fuimos desperdigando y cada uno se fue cuando le apeteció. Al tener que bucear la mayoría nos fuimos temprano, a eso de las 2. Poco a poco me voy haciendo a la gente, la noche y el idioma, que como ya he comentado es complicado entenderte con todos pero nadie te lo tiene en cuenta, más bien son muy amables y te ayudan a integrarte y no les importa repetir si se lo pides.

8 de la mañana y me despierto. Enciendo la TV para ver que hacen y me parto de risa al ver una película española, de lo más malo que puede verse, doblada al tailandés. Es curioso que en un país como este, donde todo es libertad, en los momentos en los que la gente se pone un cigarro o un puro en la boca pixelan ese trozo de imagen; lo mismo con el desnudo típico de las películas españolas.

Una vez despierto, me doy a primera de las inmumerables duchas del día y bajo al centro de buceo. Las caras lo dicen todo pero estamos todos contentos porque fue una buena noche.

Decido ir a bucear por la tarde. Es la última con Zak, que mañana se va a Hong Kong y ha valido mucho la pena. Volvemos a ir a Japanese Gardens y Twins (o Twin Rocks). La visibilidad es excelente, casi 25 metros. Nada más sumergirnos vemos un Triggerfish, que es de lo más cabrón que hay. Suele morder las aletas con uss afilados dientes, y en contadas ocasiones en el brazo o pierna. Nadie se atreve a despertarle de su dulce sueño sobre una gran roca, no vaya a ser que tenga mal despertar y la lie parda. Seguimos, y en una grieta vemos dos Scorpionfish, que estan muy bien camuflados. No es que no haya más fauna, los hay a millones pero entre que empiezo a conocerlos ahora, y sólo en inglés, y que mi memoria de pez tampoco ayuda, pues sólo cuento lo más destacable. Entre la primera y la segunda inmersión, hacemos un poco el tonto saltando desde lo alto del barco, comemos fruta y poco más.

Vuelta al centro comentar con los que no han ido la inmersión y a cenar. Está muy bien porque pides sin saber lo que te van a traer y siempre está muy bueno. Lo m´ko de hoy picaba como mil demonios, pero Shinga me ayuda a pasarla bien, jeje

Una vez bien alimentados, cuatro nos vamos a buscar la tienda de las tonterías. Es fundamental ponberse cualquier chorrada para la fiesta de mañana en FIZZ. Hay que ir un poco disfrazado, pero eso lo enseñaré y contaré pasado mañana. Ahora mismo acabo de llegar de la playa, como no de tomar la última. A la chica que se ha sentado a mi lado le han dado un palazo con fuego los chavales que cada noche hacen birguerías con palos y bolas de fuego. Para turistas pero entretiene y realmente lo hacen muy bien.

Ahora, por escribir en el blog, los que se están poniendo las botas son los mosquitos, que me están dejando las piernas como un arrozal, o sea que me voy a subir a la habitación aponerme After-bite y a descansar, que mañana tocan otras dos inmersiones y serán en un sitio nuevo

Ya tengo el próximo viaje por visado preparado, a Hong Kong, me ha invitado Zak, que además tiene fiesta los lunes y martes, por lo que podrá acompañarme y enseñarme bien todo. A este paso voy a conocer bien Asia, jejeje

http://picasaweb.google.es/maurodion/20210#

http://picasaweb.google.es/maurodion/20100220JoSBirthday#


Hasta la próxima entrada

Día de descanso


Ayer, tras escribir en este blog estuvimos tomando unas Shingas en el Centro de Buceo ya que el calor sofocante sólo invitaba a eso. Tras tomarnos alguna que otra, unos cuantos diez decidimos ir a cenar. Fuimos aquí al lado, en un sitio típico Thai y nos dejaron subir a la 2ª planta, donde Hanna puso su música para el deleite del personal. La comida era muy buena y fue divertida la velada. Es curioso cómo gente tan diferente y de diversos países somos capaces de pasarlo tan bien, cada uno haciendo sus propias coñas y riéndonos todos a una. Lo bueno también es que nunca sabes cómo es realmente la otra persona, pero nos une una misma pasión y eso es suficiente.

Zack comentó el susto que le había dado yo esa mañana cuando él iba despistado con su cámara subacuática (acepto carcasa de regalo para la mía jeje) y le aparecí de repente tras una roca haciendo el tiburón con las manos en la cabeza, sin el regulador y haciendo ruido expulsando burbujas por la boca. Les hizo mucha gracia, sobre todo a él y ya me llaman el Spanish Shark. Más de uno quiere verlo bajo el agua.

Tras la cena, casi todos decidieron irse a dormir, excepto Madelane (americana ella), Zack, la holandesa de nombre impronunciable y servidor. Nos compramos unas Shingas en el 7Eleven para ahorrar y fuimos a la playa a ver a los del espectáculo de fuego. Allí continuamos hablando y riendo, hasta que la cerveza se acabó y fui a por un Bucket, que es un cubalitro de toda la vida. Lo pedí de J&B y les encantó, decían que era excelente -pobres, si probaran algo bueno de verdad...-. Se evaporó como un caramelo en la puerta de un colegio y nos tomamos la última allí mismo, en la playa en un lounge llamado FIZZ, con buena música, tumbados mirando al cielo y vimos algo espectacular. No eran pájaros, no eran aviones ni tampoco supermanes, pero era una formación de cinco cacharros triangulares color grisáceo que desaparecieron en el cielo. No penséis que era por el alcohol, aquí sube poco y es imposible que todos viéramos lo mismo. A la cama que ya es hora.

Esta mañana me he despertado con aún más dolor de espalda del que tenía ayer y he decidido tomarme el día de descanso. Me he dado un masajito de una hora por 300 Bats (unos 6€) y ha sido lo que me ha reparado por completo. Un buen desayuno inglés a base de un huevo frito, alubias picantes, dos longanizas, dos trozos de bacon, café con leche y una torrija de arroz rebozado frito, todo eso por 130 bats.

Ya con el estómago arreglado (dos cosas en 1,5 horas), me he ido a comprar unas cositas que me faltaban para mi regulador, me he alquilado una motillo y me he desplazado a Mango Bay. La carretera más sinuosa y rara jamás vista, sólo asfaltada una mitad, la de los que bajan pero ha merecido la pena, el sitio es precioso. Cuelgo las fotos y pongo el link abajo. De ahí me he ido a comer a Dusit Budha Resort. Tiene unas vistas de ensueño. Justo delante de donde estaba comiendo tenía dos islotes que se unen por una manga de arena. Tengo que ir si o si a verlo in situ y lo contaré

Ahora sólo me falta bajar a enviar esto, subir las fotos y prepararme para una larga noche. Es el cumpleaños de Jo, otro DiveMasterTraining de Gales que me ha invitado a su fiesta y según dicen por aquí, todos los cumpleaños son muy divertidos.

Pues nada, mañana cuento que tan mal lo he pasado.

http://picasaweb.google.es/maurodion/20100219KohTaoMangoBay#

http://picasaweb.google.es/maurodion/18210#



Hasta la próxima entrada

Inmersiones, inmersiones, vida playera

La tarde transcurrió hasta que la noche llegó. En el centro de buceo, tomando unas cervecitas y con unas grandes risas. La verdad es que no me puedo quejar de la gente que estoy conociendo, me tratan muy bien y son como una familia de expatriados. Poco a poco me voy haciendo a todo esto, que me ayuda mucho al cambio.

Más tarde otra cervecita en la playa y a intentar dormir. Intentar porque con la siesta que había dormido, me costó bastante conciliar el sueño.

5:35 de la mañana: Otra vez el maldito despertador me avisa que tengo que ponerme en pie si quiero hacer una buena inmersión. A las 6 en en centro y vamos al barquito. Repetimos zona de buceo, donde ayer pude ver a los tiburones toro, pero hoy somos muy pocos y nos distribuimos como podemos. Me toca hacer de acompañante de un israelí, que posteriormente demuestra que había mentido. Es incapaz de sumergirse, se mueve como un pato, gasta excesivo aire y lo peor de todo, no hace caso a las indicaciones. Por esto y porque el instructor ha tenido un problema con su carrete nuestro grupo no ve a los tiburones. Al tener que hacer la parada de seguridad, le pido a mi budddy (compañero) que cuanto aire le queda y al ver que le quedaban sólo 20 BAR, le entra el pánico y quiere salir rápidamente. Gran error, hay que respetar la seguridad. Cuando consigo tranquilizarlo dándole mi regulador para que respire, hacemos la parada de seguridad correctamente y ascendemos a la superficie. Ya arriba le explico qué no ha hecho bien, y que a esa profundidad, con el aire que tenía no tenía por qué preocuparse de nada. Hablo con el instructor, que me pregunta por lo que ha visto y le dice que en la siguiente me siga y obedezca, por su seguridad y también por la mía y la del grupo.

El otro grupo, al salir nos comenta lo espectacular que ha sido ver a cuatro de ellos dando vueltas en circulo por encima de sus cabezas. ¡¡Qué envidia!! A punto de tirarlos al agua y que volvieran a nado, pero ayer fuimos otros los que tuvimos la suerte de verlos y no hay que desear nada malo a nadie.

Llegamos a White Rock, la segunda inmersión de la mañana y todo transcurre con más normalidad. No dejo de preguntarle cómo se encuentra, ya que con el estrés de la primera, en el trayecto le entraban ganas de vomitar. El caso es que no parecía preparado para esa profundidad o le ha dado excesivo miedo ver tiburones o quedarse sin aire, pero tampoco ha sido capaz de explicarlo, su inglés era batan te básico.

Volvemos a tierra firme, lavamos el equipo como siempre y nos vamos a comer. Solemos comer al salir de la inmersión, a eso de las 11:30, me estoy acostumbrando a estos horarios europeos. Hago otra mini siesta de 3 horas y vuelvo al centro a hablar del día, del tiempo, y a tomar otra Shinga de 650 ml, tamaño familiar pero que a pesar de tener 5º no sube, será por el calor que hace.

Con la felicidad de que ya tengo el piso casi alquilado, hablo con Will (el jefe) que ha vuelto de estar en cama malo, como tres más de ellos, y comentamos mi futuro, mis próximos cursos de instructor, etc. Viento en popa a toda vela, me va a ayudar en todo lo posible, y el curso me va a salir má barato de lo habitual. Estoy muy feliz

Jo, un australiano muy cachondo me acaba de interrumpir para decirme que mañana es su cumpleaños, y que a las 7 PM tememos fiesta, con lo cual no me apunto a las inmersiones del sábado. Ya veremos quien pringa, jeje

Bueno, tengo a Zack, un chaval majísimo que está de vacaciones aquí, esperándome fuera, Shinga en mano, eso siempre y cuando el gatito que se me ha puesto entre el portátil y yo me deje acabar de escribir en el blog

El sol se ha ido y me salen colmillos, demasiados días sin salir. A ver que depara la noche

Hasta la próxima entrada