jueves, 3 de junio de 2010
Unas de Jaimito… o Maurito
Una de las ventajas de viajar o vivir así es la ausencia de horarios fijos, por lo que me levanto cuando me despierto, y no cuando el ruido del teléfono anuncia el principio del día.
En ese momento, me doy una ducha, me afeito (ahora sólo la cara) y tras desayunar me voy al consulado. Son aproximadamente las 11 de la mañana. Al coger el pasaporte, lo pongo en mi bolsillo y salgo corriendo a la estación de autobuses para coger el siguiente que me llevará a la frontera. Son dos horas de camino por 40 kilómetros, pero es lo que hay si no quieres coger un taxi. Llego apurado pero a tiempo.
Una vez en la frontera, cambio el dinero malayo que tengo por tailandés. Paso el primer control de seguridad, paso el segundo control de seguridad y también el tercero. El pasaporte todo el rato en la mano porque es lo que te piden para poder pasar. Una vez ya en tierra tailandesa, pero aún en la frontera, voy andando por el medio de la carretera cuando un personaje me grita y me dice que me he olvidado de rellenar el papel de inmigración. "¡¡Leches!! Es verdad". Cojo el papelito, saco el pasaporte para tener toda la información, y al abrirlo veo una etiqueta de visado de la India "¿pero si aún no he estado?", pienso. "Me habrán puesto la etiqueta de otro y se han equivocado". Al abrir ya página de mi información, veo que el número no empieza por AAA como es el mío y… el de la foto no soy yo ni ese es mi nombre. Mecaguentó, me han dado el pasaporte de otro español.
Estoy en tierra de nadie, entre un país y el otro, acabo de cambiar de hora por una menos que es en Tailandia y el jetlag me empieza a afectar. Pienso en la película aquella en la que Tom Hanks se queda tirado en un aeropuerto de América. Pero esto ni es una película, ni es América ni yo el Hanks. Voy a la policía tailandesa de la frontera y les cuento el caso. Llaman al consulado pero se han ido a comer. Me dice el jefe de la policía "Vuelve a Kota Bharu y que te den el tuyo". ¿Pero cómo quieres que me mueva entre países con una documentación que no es mía? ¿Os habéis dado cuenta de los fallos de seguridad que tenéis?
Al final accedo a volver, pero esta vez en taxi ya que a las 5 sale el bus hacia Surat Thani y quiero cogerlo. Les digo que anulen el sello que han puesto o el pobre chaval no podrá pasar la frontera "Es verdad" me dice.
Negocio un taxi para que me salga más o menos barato, llego al consulado tras una hora de viaje y me dice la chica que lo siente mucho, pero que nos parecíamos en la foto. Le digo que sí, que tanto como la Bella y la Bestia, y no hace falta decir quién es quién, jeje. Le dejo mi teléfono al pobre sevillano en un papel por si tiene algún problema poder explicarle qué ha pasado y con quién tiene que hablar en la frontera.
De vuelta a la frontera, me ve el del primer control y me dice que no puedo pasar, que ya me ha visto esta mañana. Le digo que lo comprueba en el ordenador y se queda extrañado, por lo que le digo que llame a su jefe, y éste que aún no había hablado con él, le suelta tal sermón que se queda de todos los colores y me pide mil disculpas. Paso la frontera y cambio de hora otra vez, ya llevo 3 y el jetlag me mata. Voy a ver a mi amigo el policía tailandés y me lleva hasta la estación de autobuses, pero pidiéndome que firme en un libro de visitas.
Una vez en el autobús, empieza el camino a las 5 de la tarde (ahora son las 9 de la mañana y aún sin dormir y oliendo a rayos y centellas). El autobús no tiene nada que ver con las Van del otro día, este es grande, con películas de Jean Claude Van Dame que no necesitan traducción y videos musicales a todo trapo de unas niñas tailandesas que se podrían dedicar a vender en el McDonald's y no pasaría nada. El autobús hace paradas cada poco rato, tanto para recoger gente como para nada en especial.
Son las 9 de la noche y volvemos a parar en la estación maldita de Tan Yai, donde nos dicen que estaremos 30 minutos. Voy a cenar algo y vuelvo al bus, aún quedan 15 minutos para que salga y me acerco al 7Eleven a coger una recarga del móvil y cuando voy a entrar de nuevo en la estación, la puerta está cerrada y el bus no está. Mierda, tienen mi mochila y estoy otra vez tirado. Por suerte lo veo al fondo, que empieza a girar para coger una calle y salgo corriendo en su búsqueda. Por suerte lo cazo y les pego la bronca de la vida, me dicen que pensaban que estaba dentro ¿No sabéis contar o qué?. En mi sitio hay un tío que se levanta nada más verme el cabreo que llevo, aunque al final nos hemos hecho amigos.
El viaje ha sido mucho mejor que el anterior pero otro infiero, no he dormido nada y ahora estoy desayunando en Koh Samui, tras haber cogido un ferry la mar de lento y esperando al siguiente que me lleve de vuelta a casa.
Las fotos que pongo, he tachado la cara y datos del chaval sevillano que las hice en el taxi de camino al consulado.
Hasta la próxima entrada
Visa Run
Me ha tocado otra vez más salir del país por temas tontos de visado que aún no logro entender pero es lo que hay. Pero este viaje no ha tenido desperdicio.
La salida de Koh Tao en el Night Boat, que yo pensaba que el nombre era porque lo cogías de noche. JA!!. Tiene camas, por llamarlas de alguna manera. Entras en un barco que lo han acomodado con colchonetas para dormir, y con números sobre tu cabeza para que sepas tu sitio. Ni pizca de gracia dormir ahí, pero es lo que hay. El caso es que me toca el número 46 y cuando me acerco a mi "cama" tanto a derecha como a izquierda tenía gente, y la verdad que dormir en un colchón fino de 80 cm de ancho para dos personas no me gustaba la idea, o por lo menos con la compañía que me había tocado. El caso es que salgo a fumarme un cigarro a proa antes de partir y conozco a un par de chavales de Paris que están pensando lo mismo que yo.. Al empezar a navegar veo que todos los sitios no están ocupados y junto a los franceses hay sitios de sobra, por lo que me traslado rápidamente. Al cuarto de hora de viaje apagan las luces y nos mandan callar, pero lo divertido empieza ahí. Justo cuando las apagan empieza a llover con tal intensidad que se podría decir que llovía dentro del barco. Como puedo pongo mi mochila en medio de otras para que no se moje y lo consigo. Al final me quedo dormido, llueva, truene o haga mala mar, incluso con todas a la vez.
Cuando llegamos a Surat Thani, tuvimos que esperar en una agencia de viajes a que nos viniera a recoger lo que me habían vendido como una Van. Yo a las Van las considero las Mercedes Vito o por el estilo, pero eso era una antiquísima furgoneta, "acondicionada" para 10 pasajeros y con algo que se suponía era aire acondicionado pero solo hacía ruido. El viaje bastante malo, la furgoneta fallando todo el rato pero se hace ameno junto a Ofélie, una francesa que también viajaba en el barco y que hemos decidido sentarnos juntos y hablar. La música es horrible y por mucho que le digamos que la baje, él para fastidiar la sube cada vez más. El radiocasete tiene más años que yo y los altavoces casi no se entiende la música, más bien es un conjunto de ruidos sin sentido. Detrás nuestro hay 3 chavales ingleses y el resto del pasaje son tailandeses medio musulmanes. El conductor es lo más hijo de puta que he conocido jamás, incluso estuvimos todos los farang (extranjeros en tailandés) a punto de matarlo. Nos trataba como perros y cuando llegamos al fin a Tan Yai, la ciudad donde teníamos que hacer el trasbordo de vehículo, se lió la gorda. Resulta que paramos en una estación de autobuses y Ofélie quería ir al baño urgentemente y él no quería abrirle la puerta, al final la abrí y salió mientras él miraba que le pasaba a la furgoneta por debajo. Cuando volvió de hacer sus necesidades se subió y aquel con mala cara pero que le den. Empezamos a movernos otra vez y ella saca su billete y se da cuenta de que en esa ciudad debíamos hacer el cambio. Intentamos decírselo al capullo del conductor y nos coge los billetes y los tira sobre el salpicadero. "Me cago en tu p..a madre" me sale en español, a lo que ella se ríe al entenderlo y los ingleses se apuntan. Intentamos decirle que allí debíamos o creíamos que debíamos bajarnos pero no hace más que renegar en sabe dios que idioma y a conducir como un loco. Empieza a bajar a todos los tailandeses y nos deja a nosotros para el final, incluso habiendo dado vueltas innecesarias. El momento de tensión es cuando se detiene para que bajen los 3 ingleses y me toca fuertemente en el pecho para decirme que yo ahí no me bajo, a lo que mi respuesta es una gran ostia en su brazo y los cinco nos encaramos con él. Entre quejas y maldecidas deja a los chavales y posteriormente a Ofélie. Pienso, a ver qué narices hace éste conmigo ahora que la tenemos. Pero al fin llegamos a mi parada, que resulta es la estación de autobuses del principio y allí me bajo cegándome en todo. No es tailandés, es birmano y aquí no los quieren nada.
En la estación conozco a Al, un surafricano que también es instructor de buceo. Él está dejando Koh Phi Phi para irse a otra parte, en principio en unas pequeñas islas frente a Kota Bharu, en Malaysa. Como es mi destino vamos a hacer este viaje juntos.
La siguiente Van, si que lo es y es muy cómoda, con aire acondicionado funcionando. El conductor va limpio y sin música. En este sólo somos dos farang, Al y yo pero da gusto viajar así. Una vez cruzamos la frontera, mientras esperábamos al autobús que nos lleva a Kota Bharu, conocemos a una finlandesa, Tona. Decidimos seguir los tres juntos y buscar donde dormir. Nos metemos en un Backpackers Inn, que es un hotelucho de mala muerte y muy barato. Ellos sólo estarán en Kota Bharu una noche, pero yo en ese antro también. Salimos a cenar y cuál es nuestra sorpresa que no venden alcohol en toda la ciudad, pero nuestra insistencia nos lleva a un restaurante chino donde nos venden cerveza de contrabando… y lo bien que sienta.
Al levantarnos, Al y yo nos vamos a desayunar bien temprano ya que yo quiero ir al consulado tailandés y ellos a las islas, donde ella va a trabajar en un restaurante y aún no sabe de qué. Nos despedimos y voy al consulado a entregar mi pasaporte. Enfrente encuentro un hotel que está muy bien, con aire acondicionado, ducha particular y caliente, etc. Aquí me quedaré hasta mañana ya que esta ciudad no tiene nada por ver y con este calor no dan ganas de nada.
Al fin, desde que he salido de Koh Tao hasta llegar a la frontera ni más ni menos que 18 horas.
Hasta la próxima entrada
PADI Instructor
Hola de nuevo,
Cierto es que llevaba tiempo sin escribir en el blog, pero ni todos los días hay novedades ni cosas que contar. Bueno ahora sí, y tras dos semanas de "entrenamiento" ya soy oficialmente PADI Instructor.
Cuando llegué a Koh Tao me di cuenta de que ser DiveMaster no era nada, casi podías tener ese título al abrir una caja de galletas y si con suerte conseguías algún trabajo está muy mal pagado. Como palabreja suena mejor (o por lo menos a mis oídos) ser DiveMaster del universo, pero un par de pasos por encima está el ser Instructor, que puedes dar clases hasta el nivel de DiveMaster. Eso lleva consigo el ganar más dinero, trabajo más cómodo, etc., y como mi buena amiga Patri de Palma me dijo, es el título de "Chulazo de piscina".
Bromas aparte, me gusta tener este título ya que voy a poder enseñar a bucear a la gente, y sobre todo a respetar el mundo submarino, cosa que hace mucha falta y a los que hacen el "From Zero to Hero" que viene a ser "Desde aprender a nadar hasta ser instructor" en pocos meses no tienen en conciencia, y la mayoría son de secano absoluto, vamos que el mar lo han visto en Benidorm y siendo de noche y borrachos. No todo el mundo es así, pero si una gran mayoría, aunque una vez se meten bajo el agua, quedan atrapados por la espectacularidad de lo que ven.
El curso en si consta de arias partes, pero las más diferenciadas son la teoría y la práctica. En teoría te vuelves a tragar todo el curso de DiveMaster pero en versión rápida y basan mucho del tiempo en presentaciones académicas. Éstas son que si alguno de tus alumnos te pregunta algo, le sueltes un chorreo innecesario para después intentar venderles otro curso más de PADI y algo de material de buceo. Te lo hacen decir con las palabras mágicas "TIENES QUE COMPRAR …" o "TIENES QUE HACER EL CURSO …", vamos un marketing tan directo que asusta a cualquiera, pero si quieres pasar los exámenes tienes que hacerlo así. De ahí que la gente diga que PADI no significa Professional Association of Diver Instructors, sino más bien Put Another Dollar In (pon otro dólar en ..su caja claro está).En lo que respecta a la revisión del DM (DiveMaster) fue bastante fácil para todos mis compañeros ya que casi todos acababan de terminar el curso hacía una oi dos semanas y lo tenían fresco, pero para mi fue todo un reto. Tuve que hacerlo a su ritmo y en ingle, ocn lo que mis horas de dedicación han sido mayores. Ahora conozco física, fisiología, enfermedades, equipamiento, etc y tanto en español como en inglés, y eso según dicen y también creo yo es una ventaja a la hora de encontrar trabajo.
En la parte práctica lo que aprendes es a controlar a tus futuros alumnos y saber cuáles son los errores que pueden tener, así como avanzarte a dichos problemas colocándote más cerca, o usando a tu asistente (DM). En esta parte es en la que puse más empeño.
Al final llegaron los 3 días de exámenes y las calificaciones han sido bastante buenas. Teoría: 100%,100%, 96%, 92%, 75% y 86%. Y en las prácticas 4.6, 5 y 4.6 (estas sobre 5). Por lo que estoy bastante contento. Vamos que he pasado de ser camarero a Chef en dos semanas J
Así que ya podéis ir viniendo todos a verme que os daré unas clases, y si queréis enviarme gente os estaré eternamente agradecido, y mi bolsillo también. Eso sí, avisar con tiempo porque los trabajos que van apareciendo no son todos en Koh Tao, quizás me toque moverme a horribles lugares como Maldivas, Filipinas, Caribe, Brasil, Australia, quién sabe
http://picasaweb.google.es/maurodion/IDC#
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