¡Qué bien!, al fin ha llegado el día y tengo que ir a las 9 a buscar a Susana, mi primera visita de España desde que llegué hace ya … un mes, jeje. Pero me hace mucha ilusión. A las 8:45 cojo a uno de nuestros taxistas, que es nuevo del día y su inglés se extiende en dos palabras: "Hello" y "Good Bye" por lo que el camino al puerto es de lo más silencioso, la radio no funciona y no tenemos manera de comunicarnos. Al llegar al puerto, tengo una sensación extraña. No estoy yendo para ir a bucear si no que voy a la zona de llegada de pasajeros. Se debe de notar que no soy un turista recién llegado porque ya no me agobian con "taxi taxi", "Diving" o "bungalow bungalow". Voy decidido a buscarla, lo malo es que no se con cuál de las dos compañías que llegan a las 9 llega. Voy a la misma con la que vine yo y le digo a nuestro taxista que coja un cartel de NWD para que si llega con el otro catamarán lo reconozca. Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Ni llega en mi barco ni me entiende con el cartel, por lo que cuando ya todo el mundo ha bajado del que estoy vigilando salgo en su búsqueda en el otro y estaban uno a escasos 15m del otro sin verse y lógicamente sin el cartel. Un efusivo abrazo y le doy la bienvenida a mi isla.
De camino a NWD le pongo un poco al día y ella también de su llegada a Tailandia y sus planes a tres meses vista, que no están nada mal teniendo en cuenta el pedazo de viajecito que se va a marcar por Australia, con una amiga suya y su novio que es guía turístico del país. Van a realizarlo en una pick-up y a la más pura aventura. Me da bastante envidia lo que va a hacer, pero una corta ojeada a mí alrededor y de momento me quedo con lo que tengo.
Llegamos al centro de buceo y hablamos con Will. Las condiciones ya pactadas y casi sin dejarla respirar está ya alojada en un bonito bungalow, a 50m de la playa y viendo el primer DVD del curso que va a realizar, el OW de PADI (Open Water). La dejamos sola en una habitación para que lo vea, aunque de vez en cuando le doy una ojeada, está cansada, es la hora de la siesta y con poco se quedará dormida seguro. Su relación estos días va a estar un poco limitada, ya que tras ver el DVD tiene que estudiar el libro correspondiente y a la mañana siguiente tiene tests y prácticas en la piscina.
La verdad es que las prácticas en piscina son un poco agobiantes si eres primerizo en el agua, pero casi todo el mundo acaba haciéndolas, mejor o peor. Al final el curso lo hace con una americana y nos vamos los cuatro (Marina es la IDC que puede realizar el curso y yo la asistiré) a ver qué tal se les da. Donde no lo suele pasar bien la gente es el la habilidad de quitarte la máscara y seguir respirando por el regulador, casi siempre acabas tragando agua por la nariz las primeras veces y agobia. A esto hay que sumarle que la americana no hacía mucho caso o no entendía las indicaciones de Marina y con sólo preguntarle si estaba bien empezaba el ejercicio. Hubo un poco de caos pero nada a resaltar. Susana fue muy buena alumna y lo hizo muy bien, a pesar de que ella no se sintiera segura.
Al día siguiente teníamos ya las primeras prácticas en aguas abiertas. La primera de las inmersiones es por diversión, para que se acostumbren a la flotabilidad y vean el maravilloso mundo submarino de Koh Tao. Las dos salen entre excitadas y nerviosas pero ha ido muy bien. La segunda del día es más práctica, ha ido muy bien excepto por un pequeño problema con la máscara Katerine la americana, que al sumergirse le entra agua. Por su tranquilidad le doy la mía e iniciamos el descenso. Ya abajo le cuento a Marina lo que ha pasado y para demostrarles que la práctica del día anterior (y que van a realizar en breves minutos) es necesaria tenerla dominada, cambio la máscara que estoy usando por la que llevo de seguridad. Realizamos la inmersión y cómo no es espectacular. Las prácticas salen muy bien y estoy contento sobretodo con Susana, es muy aplicada y parece que les damos mucha confianza a las dos.
Día 2 en aguas abiertas. Esta ya es por la mañana, el videografo submarino nos acompaña para hacerles su DVD del OW y hay un poco más de cachondeo a la hora de realizar las reuniones pre-inmersión. Hoy van a tener que demostrar otra vez habilidades aprendidas en la piscina más un poco de navegación con brújula. Ésta ha sido la parte más divertida de todas. Para realizarla tienen que ir una con la brújula, marcar un destino y la otra cuenta 10 aleteadas y se dan la vuelta, la que cuenta tiene que sujetar a su buddy (compañero) de la botella. Susana empieza la práctica y nada como Mark Spizz, por lo que se deja a Katerine atrás sin darse cuenta. Como puedo cojo a la americana de la grifería y la arrastro corriendo para recoger a su compañera. La orientación ha sido buena pero se ha olvidado de ir acompañada. Volvemos al punto de partida y ahora empieza Katerine con la brújula. Tan concentrada iba la amiga que no se percató de la visita del amigo TriggerFish, que le propinó un bocado en la rodilla que le dejó los dientes marcados como si tuviera un reloj nuevo. Le entras un poco de pánico y lo percato. Asusto al animalillo haciendo ruidos y como puedo las llevo a las dos cogidas de las griferías de las botellas hasta el encuentro con Marina, que al vernos llegar no entiende nada pero se parte de risa, decía que parecía un perro pastor aunando su rebaño. Realizo una práctica más con Susana que no le ha gustado como le salía pero conmigo a la primera la hace. Ya sólo le falta aprobar el examen y será oficialmente PADI OW y podrá bucear en cualquier parte del mundo. Hemos acabado y quiero que Marina me diga que tal lo he hecho, le ha encantado como las he tratado, como he solventado cada ataque de pánico o nervios y me felicita. Estoy muy feliz.
Durante estos días también hemos salido a cenar y a pasarlo bien por la noche, pero con control que tenía que estudiar y teníamos que bucear. Ha sido una fantástica semana que le agradezco mucho a Susana
Las dos han dejado comentarios en el libro de visitas del centro de buceo y son muy halagadoras.
Hasta la próxima entrada
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